28.6.06

Ciudadano Kane

(vista por Alacrán)

Después de ver La dama de Sanghai, que me decepcionó, he revisado Ciudadano Kane dando por hecho que estaba sobrevalorada. Y sí y no. Evidentemente, una película que soporta el lastre de que la consideren la mejor de la historia está abocada a no cumplir las expectativas.

Desde el primer al último minuto Orson Welles se vacía en un tour de force estético y narrativo en el que cada plano consiga sorprender, construyendo y deconstruyendo, fragmentando y desfragmentando a su antojo el espacio y el tiempo fílmicos. Aquí se puede encontrar una de las raíces del cine negro por su planteamiento estético (toda una oda al contrapicado) y el pilar básico de cualquier cineasta que tenga claro que la estrella de una película no son ni los actores ni el guionista, sino él mismo.

A mí me encantan los directores que van de listos, como Kubrick, Tarantino o Hitchcock, pero a medida que pasa el tiempo valoro cada vez más a los que saben tomar siempre la mejor decisión para la historia frente a los que buscan que la panda de críticos de turno debatan sobre si el montaje de tal o cual escena es un prodigio de la técnica o un pastiche para cinéfilos de segunda.

La biografía de ese magnate llamado Charles Foster Kane (basado en la vida real de William Randolph Hearst), llega a ser apasionante, y Welles traza un retrato magnífico del hombre ahogado en su propio poder y en su incapacidad para satisfacer sus verdaderos deseos pero, sin ir más lejos (y aunque sea un ejemplo facilón), me absorbe muchísimo más la épica historia de los Corleone.

Puntuación: Sobresaliente

-por Alacrán

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