27.12.07

Robin de los bosques

(vista por Pas)

Escribiendo la contraseña de mi ordenador (elpenedeerrolflynn) me he acordado de Robin de los Bosques.

Sé que no soy imparcial, porque Errol Flynn es probablemente el actor que mejor me caiga de la historia. Iba a participar en unas olimpiadas y aprovechó para largarse de viaje por todo el mundo y dejar colgado al equipo australiano. Fue repartidor, gasolinero y hasta boxeador, antes de dedicarse al mundo del cine. Galán de eterna sonrisa, representa el arquetipo de vividor, que le daba igual acostarse con quien fuese, que una noche le confesó a Raoul Walsh que por fin se había enamorado de una chica que acababa de conocer esa noche y por la que se gastó unos mil dólares en flores. No volvió a saber de ella.

Fue acusado de espionaje pronazi porque se hizo colega de altos cargos de la alemania de la guerra. Él dijo que ni puta idea de quienes eran. En sus fiestas se decía que tocaba el piano con su cimbrel. Se bebía hasta el agua de los floreros. Rodó un documental poco antes de morir apoyando a los de Sierra Maestra. Murió a los 50 con un cuerpo de 80.

Todas las pelis suyas que vi, las levanta el solito con su mera presencia. Robin de los Bosques no es una excepción. Derrocha carisma y simpatía en una historia por todos conocida, pero en la que los duelos de espadachín, sus saltos y cabriolas, sus chascarrillos y cortejos, la hacen inolvidable. Está ridículo, por supuesto, pero qué más da, si estaba permanentemente cocido, le daba igual. Es una peli de aventuras con sus malos arquetípicos, pero con un bueno diferente, varios peldaños por encima del resto. Es graciosa, simpática, amable y , por momentos, trepidante. Y ese descaro suyo lo traslada a un Robín, amigo de los pobres, azote de los ricos, que le queda que ni pintado.

Para mí, otra peli de 10.

PD: Y Errol Flynn fue el primero que le quitó a una granada el seguro con los dientes. Fue en Objetivo Birmania. Otro mérito más en su haber.

-por Pas

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