28.3.06

Capote

Un gordito afeminado y pelirrojo quiere escribir un libro sobre unos señores muy viriles que han matado a una familia por las bravas; pero, en lugar de inventárselo todo como un buen profesional, decide documentarse e incluso entrevistarse con los asesinos, cuya belleza sureña y enigmático carisma dejan al escritor con los sentimientos hechos un lío. El tío se pasa toda la peli ruborizado y les regala libros y les da papillitas y se comporta como una quinceañera con el primer síndrome premenstrual de la primavera. Al final ya no sabe si se está enamorando o los quiere como amigos o es sólo un calentón, pues en el fondo no es que tenga pocas ganas de que los ahorquen de una puñetera vez para poder terminal su novela con un final molón.

Vamos, que la cosa tiene todos los elementos para ser una comedia descojonante.
Si la hubiese dirigido yo, hubiese fichado a Woody Allen para hacer de neurótico escritor, a Robert DeNiro y Joe Pesci para hacer de asesinos rompecorazones, a Scarlett Johanson en el papel de la chica y a Felipe Seymour Hoffman de secundario divertido.

Pero el novato Bennett Miller prefió poner a Seymour de prota y montar un dramón de cuidado para que le diesen algún oscar... y el caso es que funcionó y le quedó una peli muy bien hecha con unas interpretaciones impecables, pero que no deja de ser una penitencia de dos horas para el espectador.
Que no es que no mole, en serio, es sólo que no tiene ningún sentido ir a verla pudiendo quedarnos en casa releyendo el libro.

Yo diría que lo más interesante del film es la traducción del título al español, pues algún crack tuvo la precaución de cambiar Capote por Truman Capote para que nadie confundiese el autor de A sangre fría con ninguno de sus hermanos.

Nota: un sufi.
(y les dejo con un jueguecito para diseñar personajes de South Park)

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