31.1.07

Sin City

La estética es moderna y molona como a) la de los anuncios de colonia o b) esos anuncios de bocadillos del Pans&Company de hace diez años, que salía el Humprey Bogart comiendo patatas fritas en blanco y negro excepto la patata frita en sí y el cartel de la franquicia, que estaban en amarillo.

Pero el argumento todavía es más desconcertante.
Los personajes "buenos" ya son poco creíbles, se supone que son crápulas barriobajeros pero a) disponen de habilidades físicas dignas de los artefactos T-1000, b) hablan en plan grandilocuente y solemne, y c) pretenden ser tipos duros con un corazón tierno.
Y quizá son tipos duros en el sentido de que pueden romper muros a cabezazos, pero al lado de cualquier macarra de Hammet o Chandler, son unos cursis.
Los malos, esos sí, son la hóstia en patinete. Para que se note que son malos, violan a niñas de 10 años y se comen las manos de la gente y les obligan a mirar. Mi favorito es uno que se parece al Harry Potter pero se ha dejado las uñas largas y va pegando saltos y arañazos, y encima mata prostitutas, se las come, y guarda las cabezas para decorar la celda en dónde encierra al Bruce Willis, que por cierto se escapa arrancando los barrotes de la ventana.
Y a las chicas se las ve un poco atolondradas, casi todas forman parte de una cooperativa de prostitutas feministas autogestionadas, y las que no son putas son lesbianas o stripers. Están más buenas que el pan y enseñan alegremente el tanga, pero no son a) simples víctimas indefensas ni b) tradicionales y glamourosas femmes fatales, pero siguen una dicharachera mezcla de los dos roles, y pegan grititos y cuchilladas y machetazos, siempre con la ayuda y protección del macho alfa de rigor.

Pero lo que más sorprende de la peli es esa verborrea que se gastan todos los habitantes de la Ciudad del Pescado, que quién más quién menos tiene una voz en off que no calla ni debajo del agua.
Hay una momento en que se están ametrallando unos a otros y el guaperas de turno se pone a describir la escena y a decir que aquello es una "sanguinaria y violenta masacre", con dos cojones, ya que adjetivamos, que se note que tenemos vocabulario.

No es que sea una peli mala de cojones, es sólo que hay que tomársela a risa.

Nota: un sufi.
(Pero a Alvy le gustó, y es un tío que suele tener buen gusto)

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