28.9.06

La Revelación

El gurú Leo Bassi introduce su espectáculo como si se tratase de una cruzada que retoma los valores del racionalismo y la Ilustración (amparándose en sus queridos Sócrates, Voltaire, Kant, Hegel...) con el noble y valiente objetivo de hacer perder la fe a los creyentes.

Pero, gracias a diós, los que entran al teatro siendo ya ateos no se aburren en ningún momento: el showman sabe aderezar su serio y profundo discurso con a) chistes, b) palabrotas, c) gags visuales, d) pallasadas, e) strip-tease, f) beisbol frutal y g) malabarismos, y el público se emociona y se ríe a carcajada limpia cada dos por tres.

Bassi reconoce que si alguien quiere perder la fe de verdad, mejor que escucharlo a él, lo que tienen que hacer es leer El Camino de Escrivá de Balaguer...
Y luego procede a destripar el Viejo Testamento (ése gran bestseller que tantos cristianos, judíos y mahometanos todavía se toman en serio) y a comentar que admira el discurso de Jesús pero aborrece sus milagros de feria. Cualquier ateo sensato reconocerá que el Sermón de la Montaña está muy bien, pero lo de caminar sobre las aguas o convertir agua en vino suena a cachondeo:
"Lo que necesitamos es un filósofo, no un Harry Potter", dice el gurú.

Y aquí tienen mis tres consejos de hoy:
a) vayan ya mismo a ver La Revelación al Club Capitol (mañana puede ser demasiado tarde);
b) pásense gratis este viernes 29 por Gran Via de les Corts Catalanes 491, que Leo Bassi da también una conferencia intitulada Pasión por el Laicismo en el Club de Ateos de Catalunya;
y c) si son ustedes Legionarios de Cristo y creen que Leo Bassi merece la muerte, sigan provando con cobardes bombas caseras, porque me a da a mí que, cara a cara, el gran bufón italiano es capaz de patear culos de skin head de cuatro en cuatro.

Nota: excelente.

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