14.12.06

El increíble hombre menguante

Una devastadora y trascendental fábula que torpedea el tópico de que el tamaño no importa, protagonizada por un pobre señor al que le da de pleno la radiación atómica de un experimento nuclear y el pobre, en lugar de pillar superpoderes, que sería lo más normal, queda afectado de manera que su pene es un poco más pequeño en cada fotograma.
Como era de esperar, su idílico matrimonio se derrumba y busca consuelo entre los mutantes de una feria de circo, pero no lo encuentra. Con su hombría disminuída, el mundo se le viene encima y pequeñas tareas como alimentar el gato o matar una arañica se le hacen muy cuesta arriba.
De forma poética, y para no asustar a los niños, la disminución de tamaño de su miembro viril va acompañada por una disminución de tamaño de todas sus otras partes del cuerpo: los huevecillos, la nariz, las orejas, las nalgas, la barriga, las piernas, los brazos, etcétera. Y resulta curioso que esta pequeña broma sin importancia es lo que más caló entre los imitadores (desde Madó Cullereta a Cariño he encogido a los niños).
Vale la pena verla, no sólo por su valor arqueológico y su divertido argumento, sino también porque tiene unos efectos especiales totalmente enternecedores que nos harán sonreir a pesar del tremendo drama que vive el protagonista.
Y por si esto fuese poco, la peli termina con un soliloquio del cagarse, de esos en plan guionista de letras que se lía haciendo ver que sabe mates y patina y patina y por algún guiño del destino todo termina encajando con les efectos especiales de papel maché y el resultado llega a nuestros corazoncitos:

"I was continuing to shrink, to become... what? The infinitesimal? What was I? Still a human being? Or was I the man of the future? Blah blah bla... So close, the infinitesimal and the infinite... But suddenly I knew they were really the two ends of the same concept: The unbelievably small and the unbelievably vast eventually meet, like the closing of a gigantic circle... blah blah blah... The Universe, worlds beyond number, God's silver tapestry spread across the night... blah blah bla... And I felt my body dwindling, melting, becoming nothing... My fears melted away... And in their place came acceptance... All this vast majesty of creation, it had to mean something... And then I meant something, too... Yes, smaller than the smallest, I meant something, too... To God, there is no zero! I STILL EXIST!"

Nota: excelente.
(y de propina, una viñeta de Bonache sobre gnomos y micropenes)

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