17.4.06

Mystic River

(vista por Alacrán)

Llevaba Eastwood tres películas seguidas sin llegar a su plenitud de facultades (Ejecución inminente, Space Cowboys y Deuda de sangre) pero aquí recupera el sabor del cine imperecedero y vuelve a desarrollar un estilo propio de maestros. Eastwood sabe exactamente cual es la función del director: ayudar a la historia, lucirse sin lucirse. Saber tomar las decisiones narrativas adecuadas. Basar el peso de la película en unas interpretaciones magistrales y en un guión cuidado hasta el mínimo detalle; y en volcar el valor de la experiencia en una dirección sutil, sobria e inteligente.

Eastwood consigue regalar un pedazo de vida, un pedazo de realidad, un pedazo de verdad con esta estremecedora historia, que al final habla de lo importante, de la vida. La sabiduría de este hombre le lleva a no tener que recurrir a ningún tipo de truco, ni estético ni argumental, para narrar con precisión y sencillez -siempre ha reconocido su admiración por John Ford- una historia muy difícil, tanto por la tragedia que cuenta, como por los continuos riesgos durante todo el metraje de meter la pata por exceso o por defecto de sensibilidad o por recurrir a exageraciones o golpes de efecto. Pero Eastwood está por encima y hace un tratamiento ejemplar de la muerte de la hija, de la pederastia, y del tormento interior de los personajes, mostrando sólo lo que debemos ver.

Cuando la película termina te das cuenta de que dentro de treinta o cuarenta años seguirá siendo igual de buena, sólo que ya convertida en clásico. Y por eso le das las gracias a Clint Eastwood por no haberse retirado todavía, y encima hacer Million Dollar Baby, que es todavía mejor que Mystic River y que Sin Perdón, que se dice pronto.

Puntuación: Sobresaliente

-por Alacrán
(y esto son sólo fragmentos, la crítica entera está en la nueva Web del Alacrán)

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