17.12.05

Blade Runner

(vista por El Nabo)

“Yo... He visto a un hombre bueno cerrar la boca por más de eso.”

En el monólogo final ese, el androide no nos hace sentir humanos por su 'humanidad' precisamente. Sino por su estupidez (supongo). La peli da a entender que el robot es mísero y no lo sabe, pues es amoral y ni tan sólo es capaz de sentir remordimientos hacia sí mismo. De hecho no siente nada. Como la mayoría de las personas a lo largo de nuestras vidas, vamos... La moraleja no es que él se halla hecho humano sino que los humanos se han hecho replicantes.
Y la única razón por la que salva la vida del protagonista antes de ponerse a largar, es para que su responsorio final lo escuche alguien. Vamos, por una vanidad mísera en cuanto a lo conformista (como lo de ponerse un blog). A nadie con dos dedos de frente se le ocurriría montarse semejante película antes de su óbito -salvo a Ingmar Bergman, claro-. Que ése ya se ha montado todas las posibles y aún vive.
Simplemente creo que las personas que pensemos que esta película es una 'obra maestra' o algo así, deberíamos conocer ésto. Saber que si nos sentimos identificados con algo al respecto, es porque somos malos. Como Rutger Hauer o el Blade Runner. Que este último no sólo es un denostado e inexcusable cobarde sino que, además, copula con la hija del jefe. Y si es para llevarla al paraíso como en la versión ‘comercial’ pues aún se entiende, pero queda machista por lo de usarla como muñeca hinchable. Ya que en esa versión no existe la duda de si él mismo es o no un replicante.
Por lo demás la peli tiene puntos interesantes pero más en lo que se refiere a medios que a contenido. Así que para emotividades robóticas, me quedo con Cortocircuito. Que es menos friki y más valiente.

Nota: un sufi.

-por El Nabo

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