8.2.05

Desembarco dualista

Una vez, en una exposición titulada En Guerra que montaron en el CCCB, vi un curioso montaje que consistía en una pantalla de cine separada en dos mitades.
En una mitad se estaban proyectando las famosas escenas del Desembarco de Normandía gravadas en vivo; y en la otra se proyectaba un fragmento de Salvar al Soldado Ryan sobre el mismo acontecimiento.
Así pues, dos visiones del evento quedaban contrapuestas:

A un lado: el reportaje, al otro: la ficción cinematográfica...

o también a un lado: la Realidad, al otro: el Arte...

o también a un lado: el documento, al otro: el negocio del espectáculo...

Sin embargo, lo divertido de la cosa es que evidenciaba que el documento también había sido editado y filmado con subjetividad (y con una cierta intención propagandística), de manera que el desembarco de marras parecía un paseo por el campo (se veía a los soldaditos corriendo hacia la gloria y creo que sólo la palmaba uno y de lejos); mientras que la ficción peliculera mostraba un horror mucho más creíble si tenemos en cuenta las cantidades de soldaditos que suelen palmarla en este tipo de eventos (explosiones, balas surcando el aire, sangre y sesos volando de aquí para allí).
Ambas imágenes habían sido vistas con anterioridad, pero juntas una al lado de la otra daban que pensar sobre lo fácil que es jugar con las emociones del espectador y lo complicado que resulta adivinar el grado de veracidad de las cosas que vemos con nuestros propios ojos pero a través de nuestras pequeñitas ventanas al mundo.
¿No?

(por cierto, esta noche a las 23:05 dan "Roma, Città Aperta" en TVE-2)

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