19.2.05

¡Olvídate de mí!

(vista por Lulu on the bridge)

Desde que se estrenó que estaba evitando ir a verla a pesar de las recomendaciones de amigos y conocidos varios, ya que a Jim Carrey no lo soporto, lo confieso. Es cierto que en alguna de sus películas "serias" como El show de Truman o Man on the Moon consiguió controlar su habitual diarrea de muecas, con lo que de paso se ganó grandes alabanzas de críticos cortos de vista y demás memos, pero aun así se le escapaban unas cuantas convirtiendo tales películas en todo lo contrario de las obras maestras que los críticos anteriormente mencionades querían hacernos creer. Así que un día, harta de ponerme nerviosa viéndolo gesticular en la pantalla, juré no ver nunca más una película suya (no tan solemnemente como Vivian Leigh en Lo que el viento se llevó, pero casi).
Pero ante la escasez de oferta cinematográfica de los últimos meses en mi pueblo sucumbí y fui a verla. ¡Y qué agradable sorpresa me llevé al ver que milagrosamente no hizo ni una sola mueca en toda la película! Su personaje me resultó del todo creíble y un tipo de lo más normal (más allá de su fijación con las braguitas a rayas). Así que, por una vez en La Cinefilia, voy a hablar bien de una película.
Y es que no sólo es buena la actuación de Carrey (por fin), sino también la de Kate Winslet a pesar de sus excesos neuróticos. Y el guión no sólo es original y lleno de ingeniosos detalles, sino que también está llevado a la pantalla de manera muy imaginativa, con toda suerte de trucos y efectos de puesta en escena y de montaje. Bravo por las enfermas mentes del dúo Michel Gondry-Charlie Kaufman (director y guionista respectivamente), inquietos exploradores de la mente humana y sus debilidades. La historia es la siguiente: Jim y Kate son pareja pero la cosa ya no funciona muy bien, así que ella decide hacerse una operación cerebral que le borrará de la memoria todo lo relacionado con él. Cuando él lo descubre, despechado, decide hacer lo mismo pero a media operación se arrepiente y intenta esconder los recuerdos de ella para que no se los borren, ya que a medida que se pone a recordar le entra la morriña y ella ya no le parece tan mala. El final no os lo voy a contar, pero es muy revelador de lo cabezones que somos los humanos. En particular los que se hayan encontrado alguna vez en relaciones tempestuosas tendrían que ir a verla, muy recomendable.

¿y por qué demonios los distribuidores españoles siguen empeñándose en cambiar los títulos de las películas en inglés de manera tan ridícula? ¿¿¿¿Y es que para el sugerente título original de Eternal sunshine of the spotless mind no se les ocurrió nada más que ¡Olvídate de mí!, así, entre exclamaciones como si fuera una comedia chorra al estilo de Dos tontos muy tontos???? Terroristas del mundo, ¿por qué en lugar de perder el tiempo en causas perdidas no os dedicáis a bombardear a los traductores de títulos?

Nota: Notable alto

-por Lulu un the bridge

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