26.1.05

Underground neoyorkino de los 60

La principal virtud de las películas vanguardistas del New York de los años 60 frente a los actuales superproducciones de Hollywood, es la misma virtud que eleva las composiciones musicales de género punki por encima de las composiciones musicales de género bakaladero, es decir: su brevedad.

Esta virtud me permitió tragarme 5 peliculones en menos de dos horas, que dieron mucho de sí e incluyeron varios minutos de:
a) pantalla totalmente en negro,
b) pantalla totalmente en blanco,
c) imágenes desenfocadas,
d) manchas, rayaduras y pegotes varios,
d) proyección mal encuadrada (la pantalla dividida en dos horizontalmente, con los pies de la gente en la parte de arriba y las cabezas abajo),
e) imágenes de gente hablando sin que se oyese sonido alguno,
y f) zumbidos, crepitares y ruidos chirriantes que no se sabía de dónde procedían.
Y no se lo digan a nadie, pero lo más deprimente era sentirme incapaz de discernir cuales de estos fenómenos fueron debidos a problemas técnicos de grabación y/o proyección y cuales eran recursos poéticos.

Hablar del contenido de las pelis va a ser más complicado, y tampoco me atrevo a decir si algún guionista había dedicado un par de minutos a trabajar en algo, o si simplemete se habían reunido una pandilla de drogadictos y se habían puesto a jugar con la cámara de video.

Con abundancia de primerísimos planos de las más variadas partes de la anatomía humana (si la calidad de imagen no hubiese sido tan mala, se hubiesen visto hasta los poros del culo), por la pantalla desfilaron: unos chavales que pasaban entre unas cuerdas, un insecto que se arrastraba por el suelo, un señor con la nariz pintada de azul que le comía el coño a una muñeca de plástico, una pandilla de travestidos que se pintaban los labios eternamente, otro que se pasaba un buen rato chupando un globo en una burda imitación de fellatio, una folklórica que bailaba un tango, y un culo que cagaba un par de cuchillos mientras la voz en off recitaba "love is a pain in the ass... love is a pain in the ass..."

Y ya pueden ustedes quitarse los sombreros, porqué un servidor fué capaz de ver las cinco pelis enteras sin salir de la sala y sin la ayuda de ninguna substancia estupefaciente! Andy Warhol estaría orgulloso de mí!!

(por cierto, que los responsables de estas maravillas cinematógraficas se llamaban Jack Smith y Ken Jacobs, y los títulos proyectados fueron Overstimuled, Scoth Tape, Little Stabs at Happiness, Blonde Cobra y Flaming Creatures)

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