30.12.04

Sky Captain y el mundo del mañana

(vista por Spaulding)

Él es guapiito, aguerrido y nunca se despeina tras una pelea. Aparte sabe pilotar como el que más. Ella es pizpireta, periodista entrometida y está colgada del guapito bien peinado. Éste, el guapote, tiene a una amiga militar, tuerta y demasiado masculina, que pone celosa a la periodista pizpireta y fisgona. Y él, como todos los héroes que jamás se despeinan, tiene un amigo del alma, también piloto, al que secuestran unos malos malosos. Y ni uno ni el otro son homosexuales.

A pesar de los pesares, y según ese argumento, no se trata de una película de aventuras de los años 40. En realidad es un experimento, pues no hay decorados ni nada que se le parezca. Todo es virtual. Incluso el jefe de los malvados, ya que se trata de una holografía del mismísimo Laurence Olivier.

Y la película ofende a muchos, a los más sabios, pues dicen que no tiene guión ni tiene nada. Pero la verdad es que me lo pasé de narices viéndola. Homenajes varios, desde Sangrih-La a la Atlántida. Incluso tienen los santos cojones de hacer que una legión de robots gigantes invadan Manhattan. Todo muy pulp, en colores sepia y muy retro, como en esas viejas películas seriadas de los años 30 y 40, en donde en cada uno de los nuevos episodios nos ofrecían singulares aventuras de sus héroes. Y Sky Captain es exactamente lo mismo, aunque en una sola peli, cromada, digitalizada y pasada por el colador. Y todos tan contentos.

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