2.3.08

Misión a Marte

Pronuncié el título muy rápido e hice creer a mi señora que íbamos a ver una peli que se llamaba Misión: Amarte. Y estoy seguro de que no se hubiese enfadado si no fuese por esa parida que dicen de que los científicos de la NASA han descubierto que en las misiones espaciales tripuladas de larga duración, la tripulación se muestra más estable si está compuesta por tres señores y una señora que tiene que ser la esposa del comandante, más o menos como en los grupos de superhéroes en mallas en los que siempre había una moza para todos, o en la aldea de los pitufos que sólo había una pitufina... Y encima unos jovenzuelos de la fila de atrás se pusieron a reir y a extrapolar sobre la pertinaz inestabilidad de una misión tripulada por tres señoras y un señor, o por dos matrimonios, o, el colmo, cuatro señoras... Al menos no ponen la chica astronauta a limpiar la nave, e incluso la dejan protagonizar varias heroicidades que tradicionalmente hubiesen quedado relegados a los personajes con pito.

Pero bueno, a parte de esta parida y otro par de paridas al final que me encantaría destripar pero que si lo hicieso estropearía un poco el misterio cósmico que nutre la trama, nos encontramos ante un formidable peliculón de ciencia ficción bastante hard, es decir que no requiere fabulosos esfuerzos de suspensión voluntaria de la incredulidad para imaginarse que los personajes hacen de astronautas más o menos verosímiles. Algo así más del estilo de Clarke o Asimov que de de las paridas de Star Wars o Star Treck.
Y quizá da un poco de rabia que todos los personajes sean tan amigos y se quieran todos tanto, pero hay varias escenas flipantes y algunos guiños, casi medio en broma, a 2001 (bailoteos en gravedad zero, chavales zascandileando por un pasillo en forma de donut); en los que De Palma parece querer decirnos que sí, que él también ha visto lo que hizo Kubrick y que esto de ahora no es lo mismo, es más comercial y quizá es más tontorrón... pero también es más dinámico y, a su manera, tanto o más emocionante.

Y hay quién dice que el final es el peor final de toda la filmografía depalmiana, pero yo soy más condescendiente, qué cojones, quizá es que me veía a venir un fundido en blanco de esos tan típicos de las películas enigmáticas de hoy en día.

Nota: notable alto.

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