10.9.05

Charlie y la Fábrica de Chocolate

Cuando yo era pequeñajo todavía no existía el Harry Potter (y el Señor de los Anillos sí que existía, pero nos daba igual), de manera que los jovenes empollones de entonces leíamos libros más delgaditos firmados por genios como Gianni Rodari, René Goscinny y Roal Dahl.
Y por supuesto que Dahl era el mejor de todos, más que nada por dos motivos: a) por su greatest hit Las Brujas y b) por ser el padre de Willy Wonka.

¡Pues nadie me negará que Willy Wonka es uno de los villanos más fascinantes y difíciles de olvidar de la literatura infantil!
El muy hijodeputa y neoliberal no sólo hace una restructuración salvaje de su fábrica de gominolas para contratar exclusivamente a immigrantes tercermundistas (que para más inri son enanos, feos e indistinguibles entre ellos) sinó que encima publicita sus productos invitando a sólo cinco niños a visitar su dulce cadena de producción... aunque en realidad lo que les hace es someterlos a personalizados tormentos para vengarse de sus repelentes niñerías y caprichos: el gordito glotón se ve forzado a tragar chocolate hasta casi explotar, la pija consentida es lanzada a la trituradora de basura, etcétera.
Vamos, que Wonka es un cabronazo de cuidado, pero es de esos cabronazos que se ganan la simpatía del público, como Anibal Lecter, el Capitán Nemo o el Marqués de Sade.

¡Y no me digan que no apetece siempre el revivir viejos sueños de la infancia en pantalla grande!
(Aunque, habiendo visto ya la entrañable versión cinematográfica de los 70 y habiendo visto el también entrañable aunque innecesario remake de Tim Burton que ahora está en los cines... pues no hay ninguna duda: la mejor adaptación sigue siendo, y con diferencia, el capítulo de Futurama titulado "Fry y la Fábrica de Slurm").

En todo caso, lo más sorprendente del film es la idea de que Burton siga teniendo un prestigio como artista original y creativo, pues básicamente lo que hace es sacar un poco de brillo a los lisérgicos decorados de los 70 (que más que la Fábrica de Chocolate parece la Fábrica de LSD) y actualizar las canciones con un ritmillo más funky.
Y, bueno, al final de la peli el tío también añade un pegote en plan reencuentro familiar entre Wonka y su padre (que quizá es un homenaje a Spielberg y sus famosos pegotes familiares), pero a esas alturas ya me daba todo igual, pues lo único a que aspiraba era a) ver una vez más cómo torturaban a los niños repelentes y b) dejar que la nostalgia llenase de dulzura y colorines mi triste corazón reseco por el paso del tiempo.

Nota: notable.

6 comentarios:

Javier dijo...

Hombre, yo creo que cuando se trata de hacer el paripé, poner decorados potitos y contar historias tiernas/familiares con algo de imaginación...a él se le da bastante bien.

Eso sí, hubo un tiempo en el que parió verdadero arte, léase 1993 y 1994 (Pesadilla antes de navidad y su opus magna Ed wood respectivamente)

Spacegirl dijo...

Aun no la veo, pero ya me urge verla, no puedo hacer un comentario al respecto, soy asi! excepto que me llama bastante la atencion la historia y el filme en si.
Saludines.

Surlaw dijo...

Antes de la fiebre fílmica, El Señor de los Coñazillos le daba igual a todo el mundo salvo a un reducido grupo de fanáticos (los denominados 'frikis de pata negra')

He de decir una cosa a favor de esas tres películas, y es que la banda sonora es en general buena. Y si no lo es, por lo menos me provoca un recuerdo en mí de esos que hacen sentir que la música vale para algo. Tal vez sea subjetivo, por experiencias pasadas asociadas a ella, pero cuando oigo el niranaraniro del principio siempre me quedo tieso.

A mí Tim Burton me gusta. Es cierto que está algo sobrevalorado por una moda que comparten los medios de comunicación, y que da asco cuando en éstos lo tildan de genio como algo incuestionable. Pero sus pelis me parecen graciosas. Aún no he visto la del chocolate pero la veré.

Salud.

Sophia dijo...

A mi de siempre me ha parecido Tim Burton un director Chapó, es cierto que hoy gusta por moda, pero a mi me encanta su estetica negra, pelín siniestra y a la vez de cuento infantil.
La pelicula de la fabrica de chocolate no la he visto, pero iría solo por ver a J. Depp, que le voy a hacer, me encanta ese hombre ojeroso!
El señor de los anillos consegui leerlo hasta el 2º por la mitad antes de q siquiera se hablara de hacer una pelicula. El hombre escribe genial, es verdad, pero se hace soporífera su lectura porq se explaya en cada minimo detalle.
Y... sí, los libros de este hombre (Dahl) me acompañaron toda mi infancia, claro q yo no me dedique a buscarle significados ocultos de explotación a pobres monstruitos... y totalmente de acuerdo en lo del episodio de futurama, siempre dan en el clavo!! pero vamos, que tambien leo y me engancho a Harry Potter como los niños de ahora y... como mi madre!

Taro taro dijo...

¿Te acuerdas de las aventuras de Cebollín? ¿Alguien lo recuerda?
Genial crítica

Sami dijo...

yo a lo primero no la quise ir a ver porque me parecia infantil...pero al estar Deep,y al ser tim el director sali primera xD

Me gusto la peli,me chupa lo que les pase a los malcriados,excepto a violeta...la envidio,me gustaria tener piel azul y "elastizada"


soy fan de chica de tim burton,a dahl nunca lo escuche hasta hace poco (murio antes de que yo naciera).vi todas sus pelis,el dibujo de beetlejuice(lo recuerdan??)lo veia siempre de chica...creo que el es culpable de haberme hecho gotica @-@