19.4.07

Èric i l'Exèrcit del Fènix

Después del niño acosador que se cepillaba a las profesoras y la niña psicópata que escribía como Jack Nicolson, hoy completamos una trilogía sobre la juventud del siglo XXI hablando de Èric Bertran, el niño terrorista.

Catalán, independentista y fan de Harry Potter, el chaval tenía una web intitulada Exèrcit del Fènix en la que, entre otras cosas, había fotos de trapos chamuscados como ésta de a mano derecha.
Pero concretamente Èric se buscó la ruina cuando le dió por escribir cartas a los supermercados pidiendo que las etiquetas de los productos estuviesen en catalán y advirtiéndoles de que si no lo hacían se enfadaría y les mandaría más mails.
Ante la disyuntiva de a) etiquetar en catalán, b) mandarlo a la mierda, c) ignorar su ingenua petición o d) denunciarlo por terrorista... Carrefour y Leche Pascual optaron por la c y la cadena de supermercados Día optó por la d.
¡¡Y docenas de guardia civiles se desplazaron de Madrid a Girona para acordonar el edificio!!
El hecho de que se tratase de un inofensivo chavalín de 14 años no les quitó la ilusión de cumplir con su deber, y le confiscaron todo el material informático que tenía por casa e incluso rebuscaron en la papelera de su cuarto (sin pararse a pensar en lo feo que resulta manosear los clínexs usados de la gente adolescente), y Eric se vió envuelto en un pitote legal que al principio recordaba La Torna dels Joglars, luego la saga Wilt del Tom Sharpe, luego El Proceso de Franz Kafka y luego la serie de Los Soprano, porque al pobre le pillaron unos ataques de ansiedad que riéte tú de los de Tony S.
Y encima los abusones de su instituto se metían con él y al tío no se le ocurrió otra cosa que intentar asustarles diciendo "llamaré a unos amigos más mayores que son de ETA y os meterán bombas por el culo"... Ups! Según la fiscal eso era casi una confesión en toda regla (tampoco ella se iba a echar atrás al encontrarse ante un chavalín de 14 años).
Los padres estaban tan acojonados que tenían los pasaportes a punto por si había que largarse a Francia en plan "¡Ladies and gentlemen, el primer exiliado de la Democracia!".
Pero al final archivaron el caso y Èric escribió un libro contando la batallita y ahora han hecho una obra de teatro que se estrena mañana y que yo vi ayer en el ensayo general porque soy un tío con contactos que conoce a gente que conoce a gente. Toma chá.

Y la obra está bastante bien. Divertida a la par que emotiva... Yo ya me temía que al final el público iba a levantarse y empezar a entonar cánticos separatistas, pero se contuvieron.
E incluso los que no solemos preocuparnos por el etiquetado de los productos lácteos, la gestión aeroportuaria o el futuro de las lenguas cooficiales nos pegamos unas buenas risas a costa de las fuerzas de autoridad y los paletos de la capital, que es algo que siempre apetece.

Nota: notable.
(también hay un documental en GoogleVideo)

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