6.11.05

Match Point

No sé que poción mágica se ha tomado Woody Allen que ahora que tiene casi ochenta años, de repente y sin previo aviso, se ha convertido en Patricia Highsmith (mutación a la altura de esa que le sucedió en 1978, cuando se levantó con mal pie y creyó ser Ingmar Bergman)...

Algo raro le debe pasar al viejo judío para que, tras más de 30 películas de noventa minutitos con música jazz super chachi nos haga ahora un peliculón de dos horas con sólo música ópera de lo más enervante!
Pero es que encima al hombre se le ve menos recatado de lo normal, y, sin ser tampoco un Tarantino, creo que casi por primera vez en su filmografía nos muestra alguna escena de sexo y alguna escena de violencia y también una escena con Scarlett Johanson corriendo entre el maiz con una blusa blanca empapada por la lluvia!

Pero lo más flipante es que... ¡NINGUNO DE LOS PERSONAJES TARTAMUDEA!

El primer peliculón de Woody Allen protagonizado por machos alfa en lugar de mequetrefes difícilmente puede calificarse de "más de lo mismo"; e incluso podría pensarse que lo ha escrito o dirigido otra persona, si no fuese por la belleza y talento que transmiten todos sus fotogramas.
Y los personajes son todavía más pijos y asquerosamente ricos de lo normal, pero como la moraleja viene a decir que los ricos son unos cabrones que no se merecen lo que tienen, pues se perdona.

Y no cuento más para no chafarles la peli, que ya tardan a ir a verla.

Nota: matrícula de honor.
(por cierto, ¿hay alguien ahí fuera que también se haya vuelto adicto al filmaffinty? me encantaría añadirles a mis "contactos")

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