4.5.05

Code 46

No son pocas las historias de distopías futuristas en las que un individuo se muestra disconforme con un sistema que le oprime (1984, Brave New World, Nosotros, Este Día Perfecto...), aunque una lectura atenta muestra que en realidad lo que más oprime a estos rebeldes suele ser la bragueta, y lo que les motiva a enfrentarse al sistema es casi siempre el amor por una dama (aunque luego justifiquen sus picores con retóricas más profundas y moralejas que apuestan por a) el individualismo, b) la libertad y c) la autonomía de pensamiento).
No nos engañemos: Winston nunca se hubiese enfrentado al Gran Hermano sin la motivación que le daba el culo de Julia, y Bernard quizá hubiese logrado ser feliz en su mundo si no hubiese estado tan obsesionado por las tetas de Lenina.
Y la tierna Código 46 nos cuenta también un cuento futurista de estos, pero se limita sabiamente a la esencia de la cuestión, y no adorna la trama con demasiadas rebeliones a parte de la de echar un kiki prohibido con Samantha Norton (que tampoco es moco de pavo)...
El prota se supone que tiene una intuición sobrenatural y sin embargo es incapaz de darse cuenta de que todos sus problemas podrían evitarse usando condón; yo le hubiese dado de collejas hasta que le saltasen los dientes.

El caso es que la peli resulta poco creíble pero muy muy bonita, y encima sale uno de los Clash cantando Should I stay or should I go en un karaoke.

Nota: excelente.
(por cierto que Lapidario y Llibert vuelven a hacer shows de los suyos: este jueves 5 al Bass Bar, C/Assaonadors 25; y este domingo 8 al Cafè Galeria Nou-3, C/Doctor Dou, 12)

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