11.6.07

Solaris

(la del culo del Clooney)

Pues influenciado por el Teorema del Valor Arqueólogico y por ciertos prejuicios anti-Soderbergh, daba por sentado que el moderno remake de Solaris era una chufa... pero, al igual que me pasó con Los Increíbles, tuve que cambiar de opinión tras verla. Las mente humana es así de compleja y maleable. Quizá por eso nos pasamos la vida buscamos espejos en lugar de buscar otros mundos.

En todo caso, leí por ahí que para disfrutar plenamente de la peli de Tarkovsky hay que haberse leído antes el libro de Lem, y me da la impresión de que ahora sucede algo parecido, que el Solaris yanki me fascinó porque antes ya me habían fascinado el Solaris polaco y el Solaris ruso, y que quizá si me hubiese enfrentado de buenas a primeras al remake se me hubiese quedado la cara de tonto que se me queda cuando veo Flaming Creatures o Primer.

Porque el Solaris de Soderbergh se pasa la superior inteligencia extreterrestre de Solaris por el forro de los cojones y se centra en el apareamiento de los protas, cotidianiza sus neuras, simplifica el misticismo, y lo aliña todo con un poco de cursilería y con algunos giros argumentales inesperados de estos del Hollywood de hoy en día que tanto gustan a los jóvenes.

Al Oceano.... ¡ni puto caso! ¿Investigarlo? ¿pa qué? ¿Comunicarse con él? ¿pa qué? ¿Filosofar con grandes pausas entre frase y frase? Mejor nos dejemos de puñetas y nos concentremos en retozar, los actores yankis son más guapos que los rusos y hay que amortizarlos.

Y dura sólo hora y media, y se ve de un tirón, y la verdad es que también logra que el espectador se caliente la cabeza imaginando sus propios visitantes y preguntándose si vale la pena volver a la Tierra o mola más quedarse por ahí orbitando.

Ojalá todos los remakes descafeinados tuviesen tanta sustancia como éste.

Nota: notable.

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