25.9.07

Bailar en la oscuridad

Todo el mundo me recomendaba esta peli, pero yo esque veía la sinópsis de la carátula del DVD y me entraba en el cuerpo una paralizante mezcla de pereza y miedo. Ay madre que ya sabemos cómo es el Lars Von Trier, y a esta pobre cieguita a) la van a traicionar, b) la van a estafar, c) la van a pegar, d) le van a robar el bolso, e) la van a acusar de algún crímen que no ha cometido, f) la van a violar una pandilla de motoristas y g) seguramente van a diagnosticarle dos o tres enfermedades degenerativas.

Qué grata sorpresa el día en que, habiendo bebido mucho café, me armé de valor y me puse a verla. No es sólo otro melodrama postmoderno, es una parodia del género musical de toda la vida, en el que los protagonistas cantan y bailan y transmiten un optimismo tontorrón a lo Disney (ese hakuna matata, ese don't worry be happy, ese lo mal que estamos y lo bien que lo pasamos, ese always look for the silver lining, ese ay ay ay ay canta y no llores porque cantando se alegran cielito lindo los corazones...)

A la prota, efectivamente, la putean por todos los lados, sólo le falta que le golpeen con un pollo de plástico en la cabeza, pero ella canta y canta y sus males espanta.

Es un poco como el final de la Vida de Brian pero durante 2 horas y con un sentido del humor más nórdico, es decir más seco, menos gracioso. También hay quién, a pesar de los interludios MTV, se toma el melodrama en serio, y hay algunos que incluso ven por ahí una crítica a los Estados Unidos de América (que pobrecicos americanos, mira que tienen cosas criticables, pero en esta peli no sé yo qué pintan).

Los valientes que sean capaces de encontrar las melodías que se esconden entre los chillidos de la chupifláutica Björk al menos disfrutarán con los videoclips.

Nota: un sufi.

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