7.8.07

Regreso al Futuro 2

Formalmente es más de lo mismo
Argumentalmente es una interesante vuelta de tuerca.
Moralmente es una revelación.

En la primera parte, el lema "no te dejes pisotear" parecía ser la base del aprendizaje vital de los protagonistas; y el happy end consistía en que los McFly se vengaban de los abusones Tannen abusando de ellos y obligando al antiguo matón a humillarse y lavar cochazos (símbolos fálicos de toda vida y símbolos del éxito personal en los 80).
Era un rollo un poco egoista, típico de la era de los yuppies y sus creencias, lucha o muere, o tú o yo, cada cual que se preocupe de lo suyo, si no agredes te agrederán a tí. Supongo que confiaban en la invisible mano del país de la magia que según Adam Smith ayuda a que globalmente surja un bien cómun a pesar de que cada cual vele sólo por sus propios intereses.
Incluso se ridiculizaba la idea de que el McFly del 1955 evitase los enfrentamientos y, ante la injusticia, apostase por una resistencia pacífica a lo Gandhi.
Era una película divertida pero infantil, absurdamente optimista, parecía incluso una película de derechas, pero era sólo un pasito para atrás para coger carrerilla.

Porque llega la secuela y Michael Jota Fox y Christopher Lloyd lían la de Dios es Cristo viajando palante y patrás en el tiempo, y primero logran que los oprimidos McFly opriman a los opresores Tannen pero luego se despistan y permiten que los recién-oprimidos Tannen del futuro tengan la oportunidad de conducir el DeLorean y revancharse. Y vaya si se revanchan, por todo lo grande.
Zemmeckis, que parecía tonto, se muestra mucho más maduro que antaño y es capaz de dibujar una distopía en la que la democracia se prostituye, lo único que importa es el dinero y un Tannen forrado que no serviría ni como portero de discoteca, puede a) subvertir la política local, b) generalizar el crimen, c) degradar el nivel de vida de los ciudadanos y d) follarse a la madre del prota (tras implantarle un buen par de domingas).
Es el lado oscuro del puto Sueño Americano, es la profecía del advenimiento de George Bush Junior. Es Rebelión en la Granja mezclada con Ciudadano Kane. Es la peli que le gustaría rodar a Ken Loach si tuviese talento y sentido del humor.

Sigue habiendo chistes y sigue habiendo aventura y sigue habiendo un ritmo fabuloso, pero debajo de la fiesta se esconde esta feroz crítica a la crueldad del sistema neoliberal... Vaya que sí.

Nota: excelente.

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