6.6.08

Indiana Jones y la cagalera de cristal

"Estas peli es una mierda"
"No, hombre, no, que lo que pasa es que hay que tomársela a risa"
"Anda ya, lo mismo decía Verhoeven de su Starship Torpes y lo que hicimos fue reirnos de él"

Pues sí, mis amigotes salieron de la sala refunfuñando de tal manera que casi me dio vergüenza reconocer que yo me lo había pasado bomba viendo la peli. La teoría de mi amigo Rodrigo es que yo no tengo ni puñetera idea porque voy de fino y veo pocos blockbusters. Que ni ganas, oiga. Que se rumorea que la primera peli de Indiana Jones 1 fue la hostia personificada en una inaudita combinación de acción trepidante, fantasía light y humor para toda la familia... pero que luego la fórmula se plagihomanejeó mil veces y que los pringaos aficionados al cine de acción y aventuras ya están hasta las narices de películas iguales, y que ésta es sólo una más de tantas, que aprovecha el prestigio de la marca pero no tiene gran cosa a destacar a parte de la edad del protagonista.
Y vale que los guionistas se dan cuenta de que están haciendo una payasada y sueltan un par de chistes sobre la segunda juventud de Harrison Ford, pero también desaprovechan jugosas oportunidades de explotar la jocosidad del alzheimer, la demencia senil o las disfunciones eréctiles. Eso sí, al menos se apiadan del venerable actor y ponen a un chaval para que el abuelito descanse un poco y puedan turnarse en la ejecución de las piruetas. Y las piruetas se las reparten, como diría Marx, cada uno según sus capacidades y a cada cual según sus necesidades: el chavalín hace cosas juveniles como a) conducir una moto, b) pegar saltos y c) hacer el mono saltando de liana en liana como el Tarzán pero más rápido, llegando a adelantar a un par de coches que iban cagando leches al lado de un barranco; mientras que el veterano Indiana Jones realiza las hazañas que requieren más madurez como a) enrollarse con una exnovia a la que había dejado tirada después de fecundarla, o b) sobrevivir una explosión atómica con el truco de esconderse dentro de una nevera.

Pero yo me divertí mucho, para qué engañarnos, sobretodo durante la primera parte, que luego hacia el final ya empieza a pasarse el subidón de la nostalgia y ver un tío con látigo y sombrero ya no te arranca esa sonrisa espontánea que sí que arrancaba al principio de la peli, y empiezas a decirte a tí mismo "ah vale, ahora viene lo del deus ex machina en forma de alguna fuerza inexplicable y supernatural que mata a todos los malos y deja vivir a todos los buenos y el templo se derrumba".

Y luego viven felices para siempre. Que decían los Stranglers que "no more heroes", pero oigan, los buenos mitos son inmortales y alguna peli tontorrona de vez en cuando tampoco hace daño a nadie.

Nota: notable.

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