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20.10.06

Lo que sé de Lola

(vista por Spaulding)

Es una pena que un cartel tan trabajado y morbosillo como éste pertenezca a un peñazo tan rotundo como Lo Que Sé de Lola, el nuevo trabajo de Javier Rebollo; una rotunda y aplastante muestra del arte de simular decir mucho para, al fin y al cabo, no contar nada de nada.

Pedante, aburrida y lenta; de esas insoportables cintas que antaño nos vendían bajo el calificativo de Arte y Ensayo. Total: mucho cuento para mostrarnos -durante casi dos horas sin apenas diálogos-, la enfermiza obsesión de un solitario voyeur parisino empecinado en controlar, a escondidas, los movimientos de su nueva vecina, una manchega recién llegada a la capital francesa. Mudo él, muda ella. El la espía; ella duerme, orina, se acicala, busca empleo... e ignora, en todo momento, la presencia de su perverso ángel de la guarda. Y tal como empieza, acaba. No hay más.

-por Spaulding

11.4.06

Maese Spaulding

Ladies and gentlemen,
Mientras nosotros damos un humilde cursillo de cinefilia en el que desvelamos algunos truquillos para poder opinar tajantemente sobre cine sin tener que hacer el esfuerzo de ver películas enteras, ahí fuera hay un tipo duro de verdad que no sólo ve películas de cabo a rabo casi cada día, sino que nos regala los trucos necesarios para filmarlas... y a lo grande, como los grandes maestros:


Este buen hombre se hace llamar Spaulding y tiene un pedazo de blog aquí y lo actualiza casi cada día y nosotros le tenemos especial cariño porque es muy bueno y porque nos ayudó a hacer despegar este bloguño cuando todavía lo teníamos en pañales. Bendito sea.

(Y ya no esperen nada de nosotros hasta después de las dulces y santas vacaciones, porque nos vamos al pueblo a perseguir guiris por las playas y los guateques, a ver si conseguimos algún momento de conexión espiritual o algo así)

7.2.05

Los YoGa

(por Spaulding)

El pasado lunes se reunió en Barcelona el colectivo CATACRIC, un grupo de críticos catalanes que, desde hace 16 años, otorgan un premio muy especial a los peores productos del año, los YoGa. La cara opuesta de los maniqueos Goya. Y, como casi cada año, estuve allí y tuve el honor de poder votar a algunas de las cosas más infumables de la pasada temporada. Y os puedo asegurar que después de ello te quedas totalmente descansado. Una manera como otra de descargar adrenalina. Y es que, a veces, algunos cineastas, nos hacen sufrir demasiado en esas salas oscuras. Y se merecen un castigo, aunque sea suave.

Si queréis saber los resultados finales, no tenéis más que pulsar aquí mismo. Que los disfrutéis.

-por Spaulding

17.1.05

El Aviador

(vista por Spaulding)

Howard Hugues
. Director, productor, empresario, fanático de los aviones. Un hombre enfermo, intratable, déspota, racista. Y viene Scorsese, con esas cejas tupidas y negras que me tiene, y consigue que nos caiga bien. Incluso hace que el DiCaprio logre su mejor interpretación.

Y todo ello sólo lo puede hacer un mago. Tres horas de metraje que las resuelve de la mejor manera, pues pasan volando. La película entretiene. Juega a la perfección a la comedia y al melodrama. Retrata magníficamente un proceso degenerativo mental como el que sufrió el polémico Hugues y nos traslada, con su arte, al mismísimo Hollywood de los años 40 y 50 como sí tal cosa. Y es que Scorsese es un apasionado de esos tiempos. Y lo demuestra, enganchándonos a su propuesta. Una propuesta plagada de anécdotas de la época, a través de las múltiples amantes de Hugues (Katharine Hepburn y Ava Gardner entre ellas) y de ciertas descripciones un tanto cargadas de mala uva pues, por ejemplo, Errol Flynn no queda muy bien parado en su breve aparición.

Y, apuntalando sus sinuosos y magníficos movimientos de cámara (discretos y efectivos, siempre dispuestos a darnos más información), están un par de secundarios antológicos: Ian Holm (en el papel de un meteorólogo multifunciones) y Alan Alda (un político maligno). Un Alan Alda que, cada vez que sale en pantalla, es capaz de eclipsar a todos los que le rodean.

Por cierto, sin van a verla, fíjense en la escena del cacareado accidente de aviación sufrido por Hugues. Hacía años que no veía una filmación tan precisa y concisa y un montaje tan perfecto.

Y perdonad que no puntúe las películas. Desde mis tiempos de estudiante, pillé cierta fobia por todo tipo de puntuaciones, ya que no hay cosa más relativa y falsa que un numerito para calificar cualquier cosa.

-por Spaulding