Hay algo de suspense y misterio, pero nos la suda bastante. Lo que importa es ese retrato de los comerciales como monstruos sin piedad ni moralidad ni escrúpulos ni esperanzas ni nada bueno. llevan corbata y a simple vista parecen buena gente, pero son el Mal. Todos ellos, incluso el Jack Lemmon. Son depredadores. Malos bichos que mienten, estafan, traicionan y ninguno de estos atajos les ayudan a progresar. Porque no es que sean supervillanos, ni siquiera los que más triunfan en el arte del engaño, son sólo perdedores atrapados en un rol putrefacto. Igual que los depredadores del reino animal que no pueden dejar de zamparse gacelas porque es lo único que saben hacer para sobrevivir, los depredadores del reino comercial no saben hacer otra cosa que dar por culo a clientes y potenciales clientes. Son dignos de cierta compasión, pero también son dignos de justificable repulsa y miedo. Son cocodrilos atrapados en el barro.
Pero también es verdad que estos depredadores no son nada comparado con los comerciales de las compañías de telefonía de hoy en día. Despojos del sistema educativo al acecho de abuelitas distraídas a las que venderles un contrato ADSL que no saben usar, cazadores de ilusos a puerta fría, telemarketers cojoneros que no respetan ni la hora de la siesta... Ya quisieran ellos tener el carisma que David Mamet y James Foley regalan a sus decadentes depredadorcillos. Ya quisieran ellos tener la gracia de Jack Lemmon, Alec Baldwin, Ed Harris, Kevin Spacey, Alan Arkin y Al Pacino. Porque lo de las compañías de telefonía del siglo XXI ya no son cocodrilos decadentes, son alimañas o moscas verdes o algún otro bicho que hace tiempo que ya no sufre ninguna decadencia porque hace tiempo que tocó fondo. Cada uno de ellos mueve poco dinero, sus estafas son más pequeñas que las de los yuppies de los ochenta, pero son una plaga que ataca de forma repetitiva e indiscriminada y que, en suma, resulta mucho más molesta y afecta a mucha más gente. Al menos, los depredadores de la peli sólo atacaban a idiotas que tiempo ha habían llenado un formulario mostrando interés por el negocio. Con las alimañas de hoy en día nadie está a salvo. Tú puedes ser su próxima víctima. Quizá lo hayas sido ya. En mi casa concretamente nos han dado pro culo los de Telefónica, pero a mi hermana le dieron por culo los de Vodafone, y yo trabajé un tiempo para el servicoo técnico de Auna y puedo confirmar que eso también era una casa de putas.
Nota: notable.
(Y ya que estamos con el tema, les dejamos con algunas ideas para el trato con telemarketers)
13.9.08
Glengarry Glen Ross
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Listo Entertainment
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5:17 p. m.
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Etiquetas: arkin, auna, baldwin, comerciales, foley, harris, lemmon, mal, mamet, pacino, spacey, telefónica, telemarketing
26.3.08
La sabiduría de David Mamet
"The star at the Oscars agrees to fawn and pant in return for a pat on the head. This is, of course, the reason for the Oscars' success as entertainment: the audience gets to see their oppressors brought low."
Me estoy leyendo un libro del David Mamet intitulado Bambi Vs Godzilla que está muy bien y dice muchas cosas graciosas como esta.
por
Listo Entertainment
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10:59 p. m.
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5.3.08
Los intocables
Ya se sabe que Brian De palma es un cineasta irregular capaz de filmar grandes peliculones y grandes bodrios... pero lo que la mayoría de gente no sabe es que Los Intocables, su casi unánimemente aclamada obra maestra, es una cagarruta de cuidado.
En serio, mis amigotes saben mucho de cine y me dijeron que era buena, que tenía un guionazo del David Mamet que se usaba de ejemplo de guión requeteperfecto en escuelas de cine del mundo entero, una sobrecojedora banda sonora de Ennio Morricone y unas maravillosas actuaciones de Kevin Costner (haciendo de Eliot Ness), de Robert De Niro (haciendo de Al Capone) y de Sean Connery (haciendo de Sean Connery), amén de un espectacular montaje y un impecable ritmo narrativo y todas esas cosas que se suelen decir de las pelis que molan.
Pero oigan, entre ustedes y yo, los personajes son más planos que el torso de Kate Moss; el argumento es tontísimo, infantil, maniqueo; el prota es un panoli de cuidado; las sorpresas del guión sólo sorprenden porque son absurdas (a ver, contrabandistas malotes, si queréis matar disimuladamente a un poli es mucho más efectivo hacer que un esbirro con un pistolón entre sigilosamente en su casa y le pegue un tiro, que no hacer que un esbirro con un cuchillo entre sigilosamente en su casa, se asuste, empieze a correr, el poli le persiga y le tenga que pegar un tiro otro esbirro que estaba escondido fuera a lo deus ex machina barriobajero... ¡menudo desperdicio de esbirros!), aunque ya me he documentado y resulta que es que De Palma se pasa la verosimiltud por el forro de los gallumbos, que a él lo que le importa no es que la escena sea creíble, sino que sea buena. Menudo crack.
Y, bueno, su mejor escena es la mítica escena de las escaleras (homenaje al Acorazado Potoimkin del Eisenstein), pero, entre ustedes y yo, todo el rato que se pasa el Kevin Kosner esperando a que venga el malo e intentando crear un suspense a lo Hitchcock es un aburrimiento total, y, cuando empieza por fin la acción, la fanfarronada a cámara lenta que se pegan recuerda un poco a Oliver y Benji.
Nota: un sufi bajo, se salva sólo porque es de mafiosos.
(por cierto, ya que hablamos de mafias, resulta que se acercan elecciones y quizá es un buen momento para reflexionar sobre la democracia y para burlarnos de los indecisos)
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Listo Entertainment
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8:39 p. m.
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