5.4.08

El caníbal de Rotenburgo

La optimista moraleja de esta película es que quién no tiene novia es porque no quiere, en serio, que gracias a la magia de la internet resulta muy fácil encontrar a tu media naranja, por muy retorcidos que sean tus gustos. Imáginate que incluso había un tío que buscaba a alguien que le arrancase la picha de un mordisco, lo torturase, lo matase, se lo zampase y no dejase ni los huesos, y se metió en un foro y encontró al amor de su vida: un tío que ya de pequeño se comía a los ositos de peluche y que tenía el sótano de casa lleno de cadenas para atar, colchones para insonorizar, cubos para recoger sangre, jaulas para encerrar personas, una cámara de video y varios utensilios de cocina.
Y, bueno, happy end: el masoquista loco terminó en el buche del caníbal, y el caníbal terminó en la cárcel pero con la panza llena. Y luego va el Martin Weisz y hace una peli contando la historia... pero el abogado del caníbal demanda a la productora y gana, y se prohibe la exhibición de la misma en toda Alemania (porque, ojo, dañaba la imagen del antropófago).

Y a mí que se prohiban películas me parece peligroso, pues senta un precedente muy feo (imáginense la de peliculones que nos habríamos perdido si hubiesen sido tan astutos los abogados de los malos de todas las películas supuestamente basadas en hechos reales), pero esque además que prohiban películas despierta mi curiosidad y me dan ganas de verlas...
En mala hora, la verdad, porque ver pelis así es pasar un mal rato.

El espectador, pobrecico, que no busque suspense ni sustos ni gore ni una trama elaborada, la peli cuenta tal cual lo que ya salió en la prensa. Sólo hay morbo a raudales y, el único logro del film, un intento de retratar a los dos zumbaos no como monstruos sino como personas enfermas, con sus corazoncitos, sus sentimientos y todo eso.
Encima, para rellenar metraje, se alterna la historia de los dos tortolitos con escenas de una chaval que investiga el caso e intenta conseguir el video en el que se ve la matanza en vivo. Y venga flash back palante y patrás. Yo diría que incluso le meten jeta y parecen querer denunciar el morbo que tiene la gente por lo oscuro y lo perverso, pero, en una peli que vive precisamente de ese morbo, parece una postura un poco cínica.

Y bueno, que hay que estar muy loco para querer que alguien te coma más allá de la metáfora, y hay que estar muy loco para querer comerse a alguien, pero creo yo que también hay que estar como una cabra para querer ver un video snuff sobre esa peculiar cenita... ¿Y los que hicieron la peli? ¿acaso no hay que estar un poco enfermo para escribir un guión así? ¿y para dirigirlo? incluso los actores y los técnicos deben andar medio tarumbas para aceptar participar en un proyecto tan chungo...
Los espectadores no, los espectadores estamos sanísimos.

Nota: sufi bajo.

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