La Barcelona de Woody Allen es un lugar mágico en el que: a) los catalanes te pasan por el lado haciendo correfocs sin quemarte el pelo ni interrumpir tu conversación, b) los sitios turísticos no están abarrotados de turistas y c) las prostitutas callejeras del Raval son jóvenes y simpáticas.
La publicidad de viajes es lo que tiene, ahí reside el encanto del turismo. Luego viajas y a la que te despistas te has recorrido millares de kilómetros para visitar sitios bonitos a lo largo del mundo y te das cuenta de que los sitios bonitos son bonitos pero están en el quinto pino, y llenos de gente, y hay que hacer muchas colas y hay que estar mucho rato de pie y hay que dejarse timar por la picaresca local, y el sol te quema el cogote y los zapatos te hacen llagas y el agua del grifo te produce cagalera. Y las turistas americanas que te encuentras por los sitios son veinte veces más gordas que Scarlett Johanson, Rebecca Hall y Penélope Cruz juntas. Y los cascos históricos huelen a pis.
Pero los humanos somos sugestionables y al ver Manhattan nos entran ganas de ir a Nueva York, y al ver Everyone says I love you queremos ir a Nueva York pasando por París y Venecia... Y es un alivio que los escenarios de la peli más pamfletariamente turística del pequeño judío gafotas nos pillen cerca de casa.
Pero bueno, al fin y al cabo se supone que los escenarios bonitos están ahí para enmarcar una historia que no es una comedia romántica al uso, es casi un tratado sobre el amor y las diferentes formas de vivirlo, protagonizado por dos atractivas señoritas con visiones contrapuestas sobre el tema (igual que Clifford y Judah contraponían sus trayectorias en Delitos y faltas, pero sin tanta tragedia). Y ahora ya no sé cual era Vicky y cual era Cristina, pero digamos que la morena apuesta por un amor serio, estable, tranquilo y monógamico, mientras que la rubia prefiere el rollo de la pasión, la libertad, los caprichitos y las intuiciones del momento. Ambos caminos parecen muy respetables, pero ni la una ni la otra lo van a tener fácil al encontrarse cara a cara con un auténtico macho ibérico.
Que Javier Bardem no sólo es guapo y carismático y sofisticado, además pinta cuadros y se conoce los lugares más molones en los que tomar vino y escuchar guitarreo flamenco, vive en una casa descomunal, bicicletea por Collserola y conduce un descapotable rojo que lo flipas.
Sí, sí, chicas, en Barcelona somos todos así, venid a vernos.
Y bueno, las escenas lésbicas entre Penélope Cruz y Scarlett Johanson que nos prometieron son mucho más light de lo que me había imaginado... pero también es verdad que cuando me pongo a imaginar escenas lésbicas enseguida me animo un montón.
Nota: notable alto.
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20.9.08
Vicky Cristina Barcelona
por
Listo Entertainment
a la/s
9:20 a. m.
19
comentarios
11.10.07
Arribaspaña
Parece que se han puesto serios con lo de promocionar el cine español pues:
a) varios diarios han sacado en portada el notición de que Penélope Cruz se ha pegado el lote con Javier Bardem, deben haberse terminado ya las guerras y los problemas de distribución de riqueza;
y b) Mariano Rajoy ha rodado un cortometraje amateur en el que sale recitando un monólogo a medio camino entre los que suelta el Rey por Navidad y los que suelta Bin Laden cuando sale de su cueva.
Feliz Día del Pilar.
por
Listo Entertainment
a la/s
8:28 p. m.
2
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Etiquetas: bardem, cotilleos, cruz, españa, hispanidad, laden, nacionalismo, rajoy, rey
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