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8.8.09

La loca historia de las galaxias

Ayer vi Spaceballs de Mel Brooks y no me pareció ni la mitad de graciosa que cuando tenía 10 años.

4.10.07

Sitges '97

Ay, Sitges, qué de recuerdos. Cuando era joven iba casi cada año, con mis jóvenes amigotes cinéfilos. Nos alojábamos en un camping, dormíamos tirados por el suelo y nos pasabamos el día haciendo el ganso. Nos levantábamos tarde porque nos acostábamos tarde, y a veces nos metíamos en las salas de cine que daban cosas gratis y nos tragábamos montones de cortometrajes y cosas raras de serie Z. Cuando nos aburríamos mucho cambiabamos de sala. Y a veces nos colábamos en el Hotel Melià y veíamos a las celebridades... bueno, normalmente las únicas celebridades con las que nos cruzábamos eran el Aleix Gorina y el Jaume Figueres, pero ya nos hacía ilu porque en esa época salían mucho por TV3 comentando las películas. Y por la noche nos subíamos a las farolas y robábamos posters del festival, todavía tengo un par colgados por casa. Y recuerdo que un día mis amigotes incluso pagaron por ver el preestreno de La Bruja de Blair y yo en lugar de eso me compré una camiseta que decía Festival de Cinema de Sitges: El proyecto de la bruja de Blair y fardaba un montón, hasta que se estrenó la peli en los cines comerciales y resultó que era una mierda. Y también vimos South Park antes de que lo diesen por la tele, qué cosa más rara parecía que habíamos descubierto, y también había sitios en los que daban pelis de animación en plan Arts Futura y cosas así. Y en una sala que parecía una sauna recalentada daban marranadas como Emmanuelle o Tras la puerta verde pero olía mal y hacía mucho calor y nos fuimos enseguida.
Normalmente volvíamos a casa agotados y morenos porque nos había tocado el sol y decíamos a los amigos que habíamos estado en Sitges y nos preguntaban y qué habéis visto y decíamos que ni puta idea pero lo bien que nos lo habíamos pasado.

8.3.07

Cazafantasmas

(vista por Pedro J. Cifuentes)

No se si al resto de la gente le ocurre lo mismo, pero hoy en día, cuando todo el mundo alaba lo genial que es Bill Murray y lo bien que está en pelis como Lost in translation o la sublime Broken Flowers, a uno le da por reevindicar Ghostbusters (1984), película estupenda donde las haya (que ha sabido envejecer de maravilla) y donde el susodicho Bill Murray interpreta a la perfección el papel de perfecto gilipuertas que viene interpretando siempre.

Los cazafantasmas fue mi primer contacto serio con el cine. Es decir, la primera escena (la de la biblioteca) me causó tal pavor que subí los pies a la butaca y no los bajé hasta bien entrada la película (entonces era yo un niño, claro), pero el resto de metraje supuso una auténtica catarsis, en el sentido de que salí de la proyección pensando que a partir de ese momento, si tuviera que crear algo, debía ser por lo menos la mitad de divertido que las andanzas de ese cuarteto de calaveras.

Mas adelante descubrí que la película había sido realizada por un equipo técnico en estado de gracia, que su director (el decadente Ivan Reitman) todavía nos tenía que deparar algunas sorpresas mas, que Bill Murray y Dan Akroyd había salido de un show televisivo, y que Harold Ramis volvería a sacar lo mejor de Murray en Atrapado en el tiempo, otra comedia de antología.

En fin, lo dicho: Que vivan los Cazafantasmas.

-por Pedro J. Cifuentes

8.12.06

The Young Ones

Dice la leyenda que en Inglaterra se estaba poniendo de moda un humor postmoderno que sólo hacía gracia de una forma irónica e intelectualizada: los humoristas stand-up se ponían delante de un muro y contaban antichistes que deliberadamente no eran divertidos, y los jóvenes empollones se reían igualmente.
La cosa implosionó cuando cinco de estos humoristas (Adrian Edmondson, Rik Mayall, Nigel Planer, Christopher Ryan y Alexei Sayle) unieron sus superpoderes y empezaron a experimentar con un nuevo slapstic mamporrero basado en un desquiciado uso de la violencia física y verbal contra las personas, los animales, los muebles y los edificios.
Y así surgieron los 12 episodios de The Young Ones, una caricatura de la família tradicional que riéte tu de Family Guy o Los Simpson, de visión obligada para todos los papanatas que insisten en que los 80 fueron unos años culturalmente inanes, con unos personajes tan odiosos como inolvidables:

a) Mike, The Cool Guy, el padre y señor de la casa, el que toma las decisiones y da las órdenes. A pesar de su viril tupé y sus gafas oscuras , a veces parece ser el único un poco sensato, pero cuando se pone arbitrario tampoco hay nadie que dude de su autoridad.

b) Vyvyan, el adolescente gilipollas y ultraviolento, una típica víctima de la ESO que disfruta destrozando cosas y maltratando a toda la familia excepto a Mike, al que venera y obedece ciegamente. El acné y los piercings lo están matando, y todavía no se han inventado los videojuegos ni el happy slaping, de manera que, para desahogar sus impulsos creativos, suele romper la casa en cada episodio.

c) Neil, la madre, hace la compra, cocina, contesta el teléfono, y se encarga de todas las labores del hogar (excepto de la limpieza, que es algo de lo que no se encarga nadie), y es continuamente humillada y sometida por todos. A veces lloriquea, pero nadie le escucha, por eso dice que a veces se siente como un disco del Leonard Cohen.
(Para no despertar las iras de las feministas, este personaje está interpretado por un señor con el pelo largo).

d) Rick, la niñita repelente, gritona, egocéntrica y obsesionada por ser popular. Dado que Mike la ignora y Vyvyan la golpea, a ella no tiene otro remedio que desquitarse maltrantando a Neil. Emocionalmente inestable, se lía entre el anarquismo y su amor por Cliff Richard, pero hoy en día sería fan de Operación Triunfo.
(Para no despertar las iras de las feministas, este personaje está interpretado por un señor con coletas).

y finalmente e) Balowski, en todas sus reencarnaciones, simbolizando el cuñado cansino que se cree gracioso.

Por si las peleas entre estos personajes no diesen suficiente de sí, a veces Londres se inunda y por la ventana se ven pasar tiburones, o la casa viaja en el tiempo hasta la Edad Media, o llegan los extraterrestres, o un día deciden hacer la colada y uno de los calcetines de Vyvyan se escapa y amenaza con morder a alguien.

Nota: matrícula de honor.
(por cierto, jóvenes, ojo que esta noche a partir de las 20:30 en la Sala Caracol de Madrid hay la fiesta de presentación de la revista digital Rock is Roll con las actuaciones de Nothink, Metropol y Lullabies)

7.4.06

La Pandilla Basura

Jo, qué fuerte, me acabo de enterar de que existe una película de la Pandilla Basura, la inolvidable colección de cromos que parodiaba las muñecas repollo y que, al igual que el Animal Farm de Orwell, llegó mucho más allá que el objeto parodiado, trascendió y se convirtió en icono y paradigma de referencia, por lo menos.
El secreto de su éxito parecía ser un elegante equilibrio entre a) graciosos juegos de palabras de la talla de Felipe R. Forado o Martín P. Gado y b) divertidas rimas de inspiración gongoriana entre las que destacaría los cromos de Bonito Agapito, Batidora Isidora, Qué Tirón Rigodón y Qué Cepillo Miguelillo... ilustrados, eso sí, con imágenes de mocos, vómitos, pipis, cacas, sesos, puses y mofletudos niños deformados y/o mutilados.
Sin nisiquiera molestarnos en ver la peli (que debe ser una mierda oportunista), nosotros le pondremos un excelente, aunque sólo sea por los recuerdos que nos trae de esa inocencia de EGB. Porque... ay... qué tiempos... he suspirado y me ha entrado algo en el ojo...
Y si estas palabras no son suficientemente evocadoras, también pueden clicar aquí y ojear algunos de los cromitos y ya me dirán si la nostalgia se apodera de ustedes o no.

Nota: excelente.
(y se ve que también hay una web en la que puede usted crear su propio cromo basuril, como éste del Listo sin gafas... Si crean ustedes alguno y quieren compartirlo pueden dejarnos el link en los comentarios y le echaremos una ojeada)

26.10.05

Quien tiene un amigo tiene un tesoro

¡Esto sí que es un clásico atesorado en el corazón de una generación! Una película inolvidable con un título entrañable que esconde toda una filosofía de vida...

Bueno, vale, quizá si la volviese a ver hoy no me gustaría tanto, pero es que no pienso volverla a ver, porque no quiero que la realidad se interponga entre yo y mis idealizados recuerdos de cuando en Tele-5 salían las mamachichos y daban pelis protagonizadas por esa gran pareja formada por Bud Spencer y Terence Hill, reyes del coscorrón y terror de contrabandistas y malechores en general, los Astérix y Obélix de la nueva era.

Mi abuelo y yo nos apoderábamos del sofá después de comer y nos partíamos de risa como si estuviésemos viendo los Blues Brothers...
Que bonita estampa formábamos: la tierna imagen del yayo y el nieto, la generación X junto a la generación de la República, sonriendo a la par, sus almas unidas por una buena somanta de hostias televisada...
¡Eso sí que era cine familiar y no las chorradas de la Disney!

Vale, quizá los guiones eran un poco cutres y maniqueos, y quizá Bud Spencer no dominaba del todo el Método Stanislavski de Interpretación...
Pero nadie negará su dominio del Método del Parche y el Coscorrón que, por si alguien no ha visto la peli, consiste en lo siguiente:

a) se busca un pirata con parche en el ojo,
b) se le aturde mediante puñetazos en la cabeza,
c) se tensa la goma del parche,
d) se coloca un coco entre el parche y la cabeza,
e) se suelta el parche,
y f) ¡Cloc: Un divertido cocotazo!

Nota: un excelente idealizado y nostálgico.
(y hay un análisis detallado de la obra de estos genios, aquí)