2.7.06

Au revoire

El cine es para verlo y disfrutarlo, no para criticarlo ni juzgarlo.
Las películas, como las personas, se disfrutan más si uno se fija en sus virtudes y se deja llevar por las sensaciones, en lugar de analizarlas y ponerles notas.
Sin embargo, la labor de los críticos de cine (o de música o de restaurantes o de puticlubs) es encomiable. Personitas independientes se tragan todo lo que se tienen que tragar y analizan y comparan y nos cuentan en qué vale la pena que desperdiciemos nuestro tiempo y dinero, ayudándonos así a evitar las garras de las publicidad corporativa.
Por supuesto que no podemos fiarnos de las críticas de cine que aparecen en revistas de cine cuya principal fuente de ingresos son las productoras de cine, pero de vez en cuando se oyen voces sensatas, y esas voces son los faros que iluminan el camino de los cinéfilos que no tienen tanto tiempo libre como para ver toda la mierda que estrenan cada semana.
Y sin embargo hay webs como ésta que se dedican a parodiar la crítica cinematográfica y lo hacen sin rigor alguno y con una gramática que deja un bastante que desear, comentando a menudo películas que ni siquiera se han visto enteras, llevando siempre la contraria a la opinión general guiados por la intuición de que ir contracorriente es divertido.

Y a veces escribimos paridas y las releemos y nos enorgullecemos y pensamos que deberíamos cobrar por estar ofreciendo un entretenimiento gratuito de semejante calado intelectual; pero otras veces nos preguntamos qué sentido tiene toda esta basura... tantas palabras desperdiciadas.
Quizá ha llegado el momento de cerrar lacinefilia.blogspot.com...

Al menos hasta que un servidor regrese de hacer el pendón por la Europa del Este.

(si se aburren, por aquí hay posts antiguos y montones de cómics)

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