Mostrando las entradas con la etiqueta caine. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta caine. Mostrar todas las entradas

16.10.07

Sangre y vino

(vista por h4ml3t y El Nabo)

Sangre y vino.
Me como un pepino. Empieza con un chavalito cazando tiburones. Y el resto de la historia va de que roban una joya en una casa y aparece Jennifer López que está más buena q ahora y resulta q es la niñera q está enrollada con el padrastro del chavalito aunque el chavalito también se la quiere hacer y se siente retraído pero luego parece q se van a enrollar y resulta q la pava sólo se lo camela para conseguir el collar q finalmente acaba en el mar.

El caso es que aunque parezca mentira los personajes y sus contextos no ejercen ninguna influencia sobre los hechos q transcurren a lo largo de la interminable película. Es como si la historia estuviese por encima de los personajes en lugar de ser consecuente a sus acciones, con lo que el resultado es bochornoso. Y dice mi colega el Lekio que ponga q a mitad se mueren la madre y luego Michael Caine q no sé qué puta mierda hace en este bodrio. Jack Nicholson porque es un payasete, pero Michael Caine? Hombre…

Nota: un anodino cate.

-por El Nabo y h4ml3t

16.10.06

Hijos de los hombres

(vista por Alacrán)

Piensen en el mejor cine político, de ciencia ficción y de acción de los últimos años. Las referencias son amplias. El desembarco de Normandía de Salvad al soldado Ryan, la sangrienta represión británica de Bloody Sunday, el vibrante pulso narrativo y fuerte compromiso moral de Munich y El jardinero fiel, la novedosa y estilizada mirada al futuro de Código 46, el mal rollo que da la primera media hora de La guerra de los mundos o el desolado Londres de 28 días después...

Children Of Men dosifica adecuadamente los elementos que han convertido a aquellas en grandes películas con un discurso estético y narrativo propio y una premisa argumental que engancha desde el primer minuto: ¿qué pasaría si todas las mujeres del mundo se volvieran infértiles de repente?. La cinta de Alfonso Cuarón propone un análisis del presente mirando a un futuro terriblemente desesperanzado. Porque como sugería una canción de los Flaming Lips, ¿qué importa el presente si dentro de cien años todos habremos muerto?

Se podría haber limado algo más el guión y dar más empaque a los personajes de Julianne Moore y Michael Caine, pero acaban siendo menudencias al lado de los dos grandes momentos de la peli: dos increíbles planos secuencia de acción -de esos que te quedas un buen rato preguntándote cómo cojones lo han rodado-, que podrían pasar por una versión bastante cruda de lo que cada día vemos en el Telediario sobre Palestina o Irak.
-por Alacrán