Tontería 1:
A mucha gente le parecerá razonable que los robots esclavicen a los humanos para robarles la energía eléctrica generada por sus impulsos nerviosos.
Pero dicen los empollones que la energía ni se crea ni se destruye, se transforma. Por ejemplo, en el Sol se producen reacciones de fusión que transforman la energía de los núcleos de los átomos (energía nuclear) en energía radiante que llega a la tierra y es absorbida, entre otras cosas, por las lechugas que, mediante el proceso de la fotosíntesi, la usan, entre otras cosas, para construir moléculas (energía química). Luego viene por ejemplo un conejo y se zampa la lechuga y usa la energía química de ésta para correr y saltar (energía mecánica) y se pasea por ahí hasta que lo pillo yo y me lo zampo con allioli. Y obtengo así mi dosis de energía para realizar diversas funciones corporales. Pero esa energía es sólo la pequeña parte de la energía nuclear del Sol que se transformó en energía radiante y luego en energía química lechuguil y luego en energía química conejil. Y entre transformación y transformación, la mayor parte de la energia originaria se ha disipado por el universo en forma de calor.
Vamos, que si eres un robot te sale más a cuenta zamparte el conejo al allioli que zamparte el impulso nervioso de un humano, pero mejor aun si te zampas una lechuga o, en un alarde tecnológico, te montas una placa solar en la cabeza y de dejas de complicaciones.
Tontería 2:
En la antiguedad la gente desconocía los intríngulis de los fenómenos atmosféricos básicos y las tormentas y las sequías se atribuían a dioses y otros seres mágicos y poderosos... Pero los empollones descubrieron que casi todos los fenómenos de la naturaleza podían también explicarse de forma científica. Aunque han pasado los años y mucha gente prefiere aferrarse a la mística y las supersticiones, que tienen la ventaja de que no hace falta saber mates para entenderlas y además te prometen vidas eternas y otras maravillas. Incluso hay quien considera la ciencia como una religión más, pero la ciencia tiene la ventaja de que permite hacer predicciones comprobables sobre qué pasará en el futuro.
Bueno, es que no hay color: la Bíblia nos da las Profecías de Fátima, la Ciencia nos permite predecir los eclipses y el tiempo que hará mañana y además viene con inventos chulos de regalo como la electrónica, el cine o los desagües sifónicos.
La paradoja:
La película esta, a pesar de a) patinar con el rollo energético, b) estar cargada de simbología judeocristiana y c) parecer un puto anuncio de gafas de sol, es interpretada por muchos como un canto al conocimiento y a los procesos de aprendizaje.
En serio, no se trata de una metáfora alucinada por cuatro frikifans con raybans, se trata de una metáfora consagrada que también la analiza con todo detalle un filósofo de la talla José Sánchez Tortosa en su desesperanzado libro El profesor en la trinchera.
A ver si va a resultar que Matrix es la Caverna platónica del siglo XXI.
El simbolismo docente:
Morfeo es el profe guiando desde la caverna hacia la luz del conocimiento a los que quieran seguirle y tengan fuerzas para hacerlo; Neo es uno de los pocos alumnos que todavía se esfuerzan por aprender; la humanidad enchufada son los alumnos zoquetes atrapados en la caverna-matriz; la matriz en sí no es otra cosa que el cómodo mundo de la ignorancia; y Trinity debe ser la pizarra, porque va vestida de dominatrix pero está un poco plana.
La conclusión:
Las balas van despacio. Como mola, colega.
Las secuelas:
Matrix Reloaded y Matrix Revolutions, ai uix.
10.1.09
Matrix
por
Listo Entertainment
en
11:28 a. m.
9
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Etiquetas: ciencia, educación, matrix, matriz, metáforas, religión
28.4.08
Matrix Reloaded
Esta película es una charlotada.
Y aunque hay gente que dice charlotada en plan descalificativo, yo lo digo de buen rollo, porque Charlie Chaplin era un crack, uno de los genios de la historia del séptimo arte, oiga. Sus coscorrones, sus muecas y su desencanto melancólico eran bombas de relojería contra el belicismo, la alienación y las injusticias sociales.
Pero bueno, el caso es que también se las daba de perfeccionista y cuando estaba rodando por ejemplo una escena de dos tíos dándose mamporros en un ring de boxeo, les decía cosas como que pelearse es fácil, que todo el mundo se pelea, que incluo los niños saben darse de hostias, pero que, ojo, lo que iban a rodar no era sólo una pelea, era un baile. En serio, grandes bailarines llegaron a confesar su admiración por Chaplin y sus hostialidades convertidas en cuidadosas coreografías en las que lo más importante era el ritmo y la coordinación entre los movimientos de los diferentes personajes.
Y el tío creía hacer estando algo único pero en realidad estaba inventando un género audiovisual que no dejaría de decaer hasta llegar al postmoderno baile del Pressing Catch.
Y este rollo venía al caso de que viendo Matrix Reloaded uno se queda con la boca abierta ante los efectos especiales y las peleas multitudinarias en las que un personaje se multiplica por mil y no deja de saltar y moverse con soltura y las mil copias del malo se acercan y se alejan y la cámara va de aquí para allá y el tiempo se ralentiza dando lugar a un baile fascinante. Y en todo momento queda claro que las hostias no duelen. Y a penas hay sangre. Pero el ritmo y la coordinación de los agentes Smith son impecables. Sólo les falta salir en mallas.
A muchos les parecerá que se trata de un espectáculo vacío, pero bueno, también son muchos los que se quedan sobados viendo El cascanueces de Tchaikovsky o La consagración de la primavera de Stravinski.
Y entre baile y baile hay algo de diálogos y un argumento absurdo, sin ton ni son, pero qué más da, su función es claramente de relleno, no hay que pedirle peras al olmo. Tampoco esperamos nunca grandes desarrollos argumentales en las escenas que enlazan los folleteos en las películas pornográficas.
Los bailes molan y con las persecuciones lo flipas, y ya está, para qué engañarnos.
Nota: notable bajo.
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Listo Entertainment
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12:02 a. m.
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27.4.08
Matrix Revolutions
Los hermanos Pinzones Wachowski podían haber reconocido que, sorprendidos por el apabullante éxito de la primera matriz, se animaron a sacarse de la manga dos secuelas de relleno que iban a ser lucreativas porque sí. Apuestas seguras. Cualquier productor hubiese hecho lo mismo. Al espectador que le den por culo. Y si la acogida no hubiese sido tan generosa, igualmente se hubiesen sacado unos durillos anunciando gafas de sol.
Pero dentro de los actos de promoción de las secuelas, van y dicen que se trata de un proyecto unitario, que cuando idearon la primera ya tenían en mente toda la historia de la segunda y la tercera.
Pues vaya. Esto nos hace pensar que quizá hay que valorar la trilogía conjuntamente.
Quizá Matrix 1 y Matrix 2 también son una mierda pinchada en un palo.
Nota: un cate.
(Por cierto, a Emma Watson se le ven las braguitas y se le transparenta el felpudito aquí, y ya empiezan a correr finisimos chistes sobre Hairy Potter)
por
Listo Entertainment
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8:39 a. m.
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