Parece que va a ser un thriller convencional pero no lo es; el padre de Seven, Alien Cubo y El club de la ducha nos trae algo más chulo y más honesto que lo que suelen ser los thrillers convencionales.
Y dice que está basado en hechos reales, pero en lugar de estilizar y simplificar la realidad hasta que parezca una ficción, parece que nos haya filmado el misterio tal y como son los misterios reales: un lío, un coñazo, un dolor de cabeza, una injusticia, una putada, un baño de McGuffins.No busquen ustedes suspense y ni busquen ustedes sustos porque algunos los hay pero son sólo los condimentos de un drama sobre las pasiones humanas y los hobbies.
Porque resulta que, igual que hay gente que tiene trabajos serios y honrados pero luego se divierte dibujando monigotes, también hay gente que trabaja dibujando monigotes pero luego se divierte investigando crímenes en plan Jessica Fletcher, y también hay polis cuyo trabajo es investigar crímenes pero luego se divierten destrozando sus hígados a base de cogorzas. Etcétera.
Habrá afortunados que quizá hayan logrado lucrarse con su hobbie, pero lo normal es que un hobbie sea una afición destructiva que empieza como un entretenimiento o un pequeño desafío personal y que poco a poco va ganando valor y va robándote más y más tiempo y llega a convertirse en un fin en sí mismo, en algo tan o más importante que el trabajo, la familia y todo eso.
Y un psicópata, al fin y al cabo, es sólo otro loco con un hobbie extraño que se le ha ido de las manos.
Nota: notable alto.
4.2.08
Zodiac
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Listo Entertainment
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4:46 p. m.
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Etiquetas: fincher
4.4.07
El club de la lucha
Bah... El club de la sanidad pública española, eso sí que da miedo.
Tú sales de la ducha distraído, te resbalas, te tuerces el tobillo y te vas a urgencias: En la sala de espera descubrirás un abismo de dolor y desesperanza que, si tienes un poco de corazón, te proporcionará material suficiente para tus pesadillas de los próximos cuatro meses.
Chuck Palahniuk y David Fincher no deben haberse resbalado nunca saliendo de la ducha, porque nos pintan un mundo de ilusión y fantasía en el que los moratones y las cicatrices molan, se curan solos y, aunque supuren, tienen un glamour y un poder purificador de almas que ya querrían para sí los hare krishnas. Se creen unos tipos duros, pero su visión de la sangre es tremendamente infantil.
Uno se acostumbra a que el cine banalice la violencia y muestre peleas alegres y divertidas, pero El club de la ducha va más allá del clásico slapstic y propone un nihilismo postmoderno y sadomasoquista que da ganas de decir que sí, que venga Chuck poniendo la nuca que le voy a dar de collejas hasta que le salten los dientes... que intuyo que podríamos hacerle pasar de la "oda a autodestrucción" a la "oda a la autocompasión" pellizcándole un testículo.
Nuestra sociedad nos aliena y nos convierte en máquinas de consumir, claro que sí, Chuck, pero ya me dirás tú si esto se solucionará liándonos a puñetazos.
Que en todo caso, los auténticos tipos duros se lían a puñetazos con los poderosos, no entre los de su calaña... que los miembros de tu club de cobardes nos recuerdan a los tontos franceses de los suburbios que se envalentonaban y mostraban su descontento quemando sus propios contenedores de basura.
Eso sí, la peli es muy entretenida y te atrapa aunque te hayas leído la novela, y la coña de hacer jabón con grasa liposuccionada es muy graciosa... Pero es que uno se para a intentar entender las motivaciones de los personajes y acaba de mala leche.
Notra: un sufi.
(aunque si eres un skin head, un latin king, un ñeta o un adolescente desorientado en busca de aforismos de mercadillo y un pseudocódigo de valores inspirado en lo peor de Nietsche y De Sade, ésta puede ser tu película de cabecera)
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4:00 p. m.
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30.8.06
Alien³
Ni ton, ni son, ni pollo al chilindrón.
Ver esta película a) duele en los ojos porque se dedica a torturar al respetable público alternando escenas de penumbra con flashes revientapupilas, y la camara se mueve y tambalea en plan Dogma epiléptico, y b) duele en los oídos porque está todo el rato dale que te pego con gritos y golpes y explosiones... pero sobretodo c) duele en el alma, por el poco respeto que el director de Seven muestra por la Teniente Ripley, obligándola a raparse el pelo, y, snif, asesinándola al final de la peli.
Si alguien se merece un parásito intestinal, ése es David Fincher.
La madre que lo parió, encima es tan chulo el tío que en lugar de titular la cosa Alien 3 o Alien III, va y lo titula Alien³, o sea Alien al Cubo... concretamente al cubo de la basura, supongo.
Nota: un cate.
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2:20 a. m.
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