No soy la persona más adecuada para juzgar la decadencia del agente James Bond porque esta es la primera peli del simpático espía que he visto entera, pero confieso que le tengo cariño al personaje porque me grabé un DVD recopilatorio con canciones de sus bandas sonoras y me va de muerte en las fiestas, cuando lo pongo el nivel de glamour se dispara y la canción de We have all the time in the world es perfecta para arrimar cebolleta.
Y siempre me han hecho gracia los diálogos vacilones de tipos duros absolutamente indespeinables que se mueven en la frontera de la autoparodia. Los mejores son los del cine negro antiguo, a poder ser con Bogart, pero el agente 007 también parecía tener algunas líneas chulas de macho alfa auténtico.
Pero bueno, las veces que había visto un ratito de alguna peli Bond por la tele, había sonreido, me había deleitado un ratito con los paisajes y las churris y las frases macarriles, pero el argumento nunca me había atrapado lo suficiente como para aguantar las pausas publicitarias.
Me daba la impresión de que después de los créditos inciales hipermolones, la cosa ya empezaba a perder ritmo...
Pero vi la peli esta del Flan Royal y me quedé flipando. Ver cosas así en una pantalla grande es como subir a una montaña rusa. Sobretodo durante la persecución en las obras, la platea pilla una taquicardia colectiva equivalente a la ingesta de 3 litros de café solo. Y con la escena de la tortura te ríes un montón porque sale un tíobueno desnudo y el malo le golpea los testículos con una cuerda, aunque los expertos afirmen que la saga está perdiendo el sentido del humor.
Pero lo que sí que es cierto es que la saga Bond se está volviendo políticamente correcta, es decir que se está volviendo puritana, es decir que cada vez las películas son menos sexys pero más violentas.
Algo chungo le está pasando al sistema de valores de la indústria del espectáculo. Y ojalá se trate sólo de una moda temporal, porque si sigue la tendencia esta de ennoblecer los mamporros y demonizar el putiferio, el mundo se hunde.
Nota: notable.
22.11.08
Casino Royale
por
Listo Entertainment
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12:49 p. m.
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Etiquetas: 007, bond, craig, puritanismo, violencia
24.12.07
Felices fiestas!
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Listo Entertainment
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10:00 p. m.
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Etiquetas: caga tió, fiestas, navidad, troncos, ultraviolencia, violencia
3.6.06
Profundo Carmesí
Nicolás es mexicano pero finge ser español para ligar más.
Se gana la vida seduciendo mujeres y robando monederos, pero su terrible secreto es algo mucho más grave: está calvo.
Su bisoñé es lo que más ama en esta vida, hasta el punto que si se le cae al suelo se pone a lloriquear.
Coral finge estar cuerda pero está como una puta cabra.
Es neurótica, celosa, agresiva, soñadora... pero su principal defecto es algo mucho más grave: está gorda.
Su culo de hipopótamo tiene tal magnitud que cuando Nicolás intenta seducirla lo hace empleando frases como "a los españoles el Quijote nos enseñó a mirar a las dulcineas con los ojos del alma" o "me tengo que ir, me ha entrado migraña de repente, estoy seguro que, previo intercambio epistolar, llegaremos a conocernos mejor".
El caso es que se enamoran y el suyo es un amor de esos apasionados y destructivos, un amor fatal, y no sólo para ellos sino también para todos los que se les ponen por delante.
Y quizá si ésta peli la hubiese firmado Quentin Tarantino tendría una música enrollada y sería una comedia negrísima con vísceras y salpicones, pero la firma Arturo Ripstein y no es una comédia (o no es sólo una comédia): es más bien un drama sobrecogedor con unos personajes grotescos, una violencia de esas que zarandean, una bonita fotografía y un humor negro que logra hacernos sonreir de vez en cuando pero no nos libra de la tragedia.
Nota: notable.
(y ya que hablamos del lado más salvaje de la vida... que nos lo cante Albert Pla)
por
Listo Entertainment
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5:05 p. m.
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2.12.04
Saló o Los 120 Días de Sodoma
El siempre polémico Pier Paolo Pasolini se cubrió de glória.
Este hombre es la controversia en estado puro: No son pocos los cinéfilos que echan de menos todas las pelis que podría haber rodado si no hubiese sido asesinado misteriosamente; pero no son pocos los que opinan que el mundo hubiese sido un lugar más bonito si se lo hubiesen cargado antes de que terminase de rodar Saló.
En realidad, la mayoría de los que se ponen a verla salen del cine simpatizando con el tipo que libró al mundo del director de esa pesadilla. Y es un sentimiento muy feo, pero oiga, también son muy feas las sensaciones a las que esta película somete a sus espectadores... No es que me haga el fino, es que esta peli realmente encabeza todas las listas de horrores fílmicos.
Una vez vi un trozo de una película que era más desagradables que Saló o Los 120 Días de Sodoma, pero era un documental sobre partos naturales que se recreaba en primeros planos de vaginas hippies dilatadas y al final papá y mamá se comían la placenta, pero al menos eso no lo ponían en los cineclubs y sólo se distribuía de forma clandestina entre los aficionados a los partos new-age.
Saló sí que la ponen en los cineclubs (en la tele no, oiga, ni siquiera en programas cinéfilos desterrados a altas horas de la madrugada) e ir a verla es un ritual de iniciación. Si te las das de aficionado al séptimo arte, tienes que intentarlo.
Trata sobre unos aristócratas que secuestran unas docenas de jovencitos y jovencitas y dedican todo el metraje a a) violarlos, b) torturarlos y c) obligarlos a comer cosas que no les apetecen (rollo Leo Bassi pero más trágico)... Y eso es todo.
Está basada en un libro del Marqués de Sade, y se supone que es una denuncia del fascismo, pero todos los espectadores izquierdosos ya saben que el fascismo es malo cuando entran, y los de derechas pensarán que tampoco son ellos tan cabrones comparados con el guionista que ideó semejantes escenas.
Mientras la miras, te sientes obligado a apartar la vista de la pantalla en muchas ocasiones y, a la que te fijas un poco ves que quién más quién menos está abandonando la sala. Parecía un homenaje al clásico cuento de los Diez Negritos, pero no por la peli en sí, sino porque al principio de ésta debía haber una docenita de personas en el cineclub, pero cuando acabó habían desaparecido todas excepto dos o tres mártires, y uno de ellos supongo que era el asesino... digo el acomodador. El otro era yo, que soy un tipo duro. El otro tenía cierta retirada a Hannibal Lecter.
En resumen, no la vean... a no ser que les apetezca presumir de haber visto La Peli Más Repugnante de la Historia del Cinematógrafo (yo la vi, y presumo mucho con mis amigotes, pero todavía no sé si me compensa las noches de insomnio que pasé dando vueltas en la cama y repitiéndome "tranquilo... era sólo una peli... la sangre era sólo tomate, y las cacas chocolate").
Nota: un cate.
por
Listo Entertainment
a la/s
7:27 a. m.
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Etiquetas: alternativo, gore, pasolini, sangre, sexo, terror, violaciones, violencia