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17.7.07

Las moscas van al glamour

La vergüenza póstuma acaba de caer sobre Clark Gable y Marilyn Monroe, tan guapos, tan brillantes, tan sonrientes en el Olimpo de los dioses del celuloide, tan saqueados por los mitómanos, tan expuestos a la necrofilia (sobretodo Marilyn)... que ahora resulta que eran ambos unos guarros y unos asquerosos.

Jennifer J. Dickinson dice que Clark Gable descuidaba la higiene y maceraba una halitosis tan repulsiva que Vivian Leigh aborrecía tener que besarle durante el rodaje de Lo que el viento se llevó. A Dios ponía por testigo que había que cepillarse los dientes más a menudo, pero a él, francamente, le importaba un comino.

Sin embargo, esta pequeña bordería es sólo una pequeña réplica a la sarta de vergüenzas sobre Marilyn Monroe que se airean en la polémica biografía de Gable que acaba de sacar David Bret, intitulada Clarck Gable: Tormented Star.

En ella se acusa a la suculenta rubia de:
a) teñirse el potorro,
b) ir por el mundo sin bragas y a lo loco,
c) ducharse muy ocasionalmente,
d) comer en la cama y tirar al suelo los restos del plato antes de dormirse,
y e) sufrir el síndrome del intestino irritable.

Todas estas revelaciones son un poco desconcertantes, pero la peor es la última, que parece ser una manera fina de decir que el mayor mito sexual de la historia del mundo mundial era una pedorra.
Qué horror. La próxima vez que veamos que le revolotean las faldas del vestido pensaremos que el aire viene de dentro.

24.12.06

Secretos y mentiras

Una chica muy maja y muy equilibrada se pone a buscar sus padres biológicos cuando la palman sus padres adoptivos, supongo que imaginándose que la gente que da hijos en adopción son sin embargo famílias de película... sin tener en cuenta que en las películas de Mike Leigh las cosas son casi tan desastradas como en la vida real.
La familia que le espera está compuesta por a) una proletaria neurótica, sin amigos y con voz de pito, b) una amargada barrendera gruñona y con voz de pito, c) una cuñada obsesiva-compulsiva, y, de paso, también posesiva y repelente, d) un artesanal fotógrafo irritantemente amable y con una voz tan suave que da la impresión que tarde o temprano explotará y empezará a repartir hachazos a diestro y siniestro, y e) la secretaria de éste, que me parece que no pinta nada... pero tampoco debe tener muchos amigos.
Ni siquiera es navidad, ellos se reunen para hacer una barbacoa y a la que te despistas ya están gritando y lloriqueando y desvelando secretos de toda la vida en plan Celebración o Remake pero con un estilo menos oscuro y con más ternura.

A pesar de los pesares, Mike Leigh no odia a sus personajes, y parece que su intención no es otra que filmar un canto a la sinceridad.

Nota: notable.
(y a nosotros también nos apetecía confesar secretos inconfesables y hemos puesto online el vergonzoso proyecto fallido Giligó Cómics)