Menuda escabechina.
Es como un episodio larguísimo de Humor Amarillo pero más gris y con menos porexpán.
Y, aunque ya sabemos que ésta es la buena, mola verla justo después de ver Banderas de nuestros padres porque está llena de cositas que salen en las dos pelis enfocadas desde dos puntos de vista diferentes y todo encaja como un inmenso puzzle sideral.
De todas formas, a mí me pareció que la otra, a pesar de los pesares, tenía más sustancia; ésta de las Cartas está bien hecha pero sabe a poco... es cine bélico 100%, del "bueno", del que ya hemos visto antes mil veces, del que se van muriendo soldaditos uno tras otro hasta que el más ceporro de los espectadores empiece a intuir que la guerra es muy mala.
Un punto extra para Clint Eastwood al hacer que los protas sean los japos y los malos los yankis, que eso siempre resulta muy educativo en este mundo tan dado a maniqueismos y chorradas.
Y otro punto extra para Clint Eastwood por sus labores de promoción del arte del subtitulado, ya que puso un montón de travas al doblaje de la película y esto le supusio un subidón de prestigio a costa de una considerable merma de la recaudación. Bravo por sus huevos. Larga vida al Sargento de Hierro.
Sin embargo, este puntazo dificulta también que la peli llegue a la audiencia que más la necesita: la América profunda y belicosa, la de los zoquetes de Texas, la de los analfabetos votantes de George W. Bush...
De manera que el segundo punto extra no se suma al primero sino que casi lo anula, y es una pena. Eastwood está haciendo lo que los yankis dicen "preaching to the converted" y se agradece la buena fe pero no vale la pena que te esfuerces, en serio, tío, ¿de entre la gente que ve cine en versión original hay todavía alguien que no sepa que en la Segunda Guerra Mundial murieron muchos japonesitos y que no todos ellos eran mala gente?
Si Clint no intimidase tanto, yo le recomendaría que aparcase sus humos, bajase a la tierra y volviese a rodar alguna peli molona como la de Space Cowboys.
Nota: un sufi.
16.1.08
Cartas desde Iwo Jima
por
Listo Entertainment
a la/s
5:02 p. m.
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10.1.08
Banderas de nuestros padres
Tengo un amigo al que no le gusta ir a la montaña porque la naturaleza le aburre. Dice que "visto un árbol, vistos todos".
Y a mí me pasa más o menos los mismo con el cine bélico. Por supuesto que me doy cuenta de que hay diferencias entre Senderos de gloria y El puente sobre el Río Kwai, y que no es exactamente lo mismo Platoon que Stalingrado, pero esque me ponen a mí una escena de explosiones épicas y tiros épicos y, por muy bien rodada que esté, al cabo de diez minutos ya estoy pensando en mis cosas y oyendo el pum pum pum patapum a modo de ruido de fondo, como si de una épica lavadora vieja se tratase. Me desperezo un poco cuando llegan esas tradicionales escenas en las que bajan el ritmo de las explosiones, ponen música de yuyu (mayormente violines) y muestran los horrores de la guerra simbolizados por algún cuerpo mutilado, con las visceras sueltas o los ojos arrancados o algo por el estilo. Pero enseguida empezamos otra vez con el pum pum pum y los soldados gritando cosas y siempre hay alguno al que llaman y no responde porque la ha palmado o la va a palmar enseguida, "¡Pepito!, ¡Pepito! ¡¡PEEEPIIIIITOOO!! ¡¡Repito, digo, Pepito!! ¡HEMOS PERDIDO A PEPITO!", y siempre hay alguno que quiere hacerse el héroe y salir de la trinchera a lo tonto y sus amigos le dicen que no salga "¡Qué coño te pasa, Juanito! ¡¡Quieres morir cómo Pepito!!", pero yo ya vuelvo a estar pensando en mis cosas.
Y por supuesto que Clint Eastwood es el mejor director actual de todos los tiempos del copón bendito, y por supuesto que admiro sus agallas, y por supuesto que las guerras son mu malas, y por supuesto que cuando aparecen los barquitos y los aviones por primera vez molan un montón, y por supuesto que son interesantísimas las escenas sobre el rollo de la foto de la bandera de marras y el poder de los símbolos y la importancia de la propaganda...
Pero anda que no hubiese yo disfrutado si me hubiesen dejado estar en la sala de montaje un ratito a solas con los rollos de la película y unas tijeras de podar setos.
Nota: sufi.
(por cierto, también hay un cómic del Listo intitulado Banderas de nuestros padres, pero no tiene nada que ver... y si le queda a usted paciencia también tenemos una reseña de Cartas desde Iwo Jima)
por
Listo Entertainment
a la/s
11:00 p. m.
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