Cuando yo mande, legalizaré las drogas. No es que me gusten, y he visto todas las cosas malas que les hacen las drogas a la gente que las toma, desde los fétidos alientos de las fumadoras de cigarrillos mentolados a las caras de los desdentados zombies en chandal que pasean sus monos por los callejones, pero es que ahora que son ilegales se venden igualmente y me da rabia que los narcotraficantes se estén forrando a costa de la salud de un montón de gente.
Si no podemos impedir que se comercie con droga, al menos que los beneficios sean para todos. Me refiero a que unas drogas legales igual de caras podrían estar cargaditas de impuestos y por el mismo precio los drogatas en lugar de estar finanzando criminales estarían arreglando la educación pública, la sanidad o los programas de TVE, y todavía sobraría dinero para hacer campañas contra la drogadicción. Quizá incluso habría menos drogadictos, quién sabe, lo que sí que es seguro es que podríamos sentirnos orgullosos de dejar que cada cual se mate a su manera.
Pero hoy en día, tal y como está montado el sistema, los valientes representantes de las fuerzas del orden se pueden sacar más pasta aceptando sobornos de narcotraficantes que encarcelándolos, y es una pena.
En esta peli sale el Russell Crowe interpretando el papel de un poli que no, que ante un dilema así prefiere ser pobre pero honrado. Ya ves tú. Supongo que la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra deben ser todos como él, pero en la peli se hace raro.
Por otro lado, el jefe de los narcotraficantes es el Denzel Washington, pero desprende tanto carisma que parece Barack Obama. Habla tan bien y viste tan elegante y es tan joven y tan guapo y tan negro que casi dan ganas de inyectarse heroína en todas las venas de los brazos y los pies para que le vaya bien el negocio.
Así en confianza, aunque sea de Ridley Scott a esta peli parece que le cuesta un poco arrancar, y dura dos horas y media, y a ratos decae el ritmo, pero igualmente mola porque es de mafiosos.
Nota: notable.
23.3.09
American Gangster
por
Listo Entertainment
a la/s
3:41 p. m.
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Etiquetas: crowe, drogas, mafia, narcotráfico, obama, scott, washington
9.5.08
Trailer Park Boys
(vista por El Nabo)
Tenemos a un par de expresidiarios reincidentes, un parque de caravanas privado a modo de barrio, hierba a raudales, y un segurata tocacojones con un ayudante el cual va siempre sin camiseta, y regordete. Y a priori como que ésto puede que no genere demasiadas expectativas pero es que en esta serie, todo eso está de más. Las expectativas muy pronto empiezan a olvidarse, es cosa de hipnosis, pero de la sana, no ésa que te aliena, con ésta te partes. Y pongámonos serios para hablar de una serie cachonda y es que me he quedado flipado con este descubrimiento tan desmesurado. Habéis visto el personaje de Bubbles? Dios, no se le puede llamar otra cosa más que carisma en estado puro. Deficiente? Juas, ya quisiera yo a mi alrededor gente con esa sobriedad mental y capacidad de transmisión inmanentes, que no se le escapa una al pavo. Porque los dos protas, uno parece que controla, pero ni de coña, están los dos más rayaos que su puta madre. Sí, primero, nada más salir de la cárcel, es que hay que sajar a un par de carros los radiocasettes o cedeses, para poder pillarse ese hidropónico tan guapo y hacerse la mayor plantación suministrativa del barrio. Jé, como si ná se le ocurren. Y las interpretaciones son de pasmo. Buenísimas, manejan ambos una parsimonia ante todo el marasmo que se les avecina que dices, pero si son buenos hombres, están tranquilamente, a su bola, que vale, atracan supermercados y venden porretes, y se enervan si no les conceden un crédito bancario para sus proyectos personales, pero no hacen mal a nadie. Son como honrados animalicos, de espíritu apacible. Y luego están los detalles, como que uno no suelte el cubata ni para ducharse, que el otro siempre que ve a los tontines arrastraetes les saje tabaco descaradamente, los maullidos de los gatos en las inmediaciones de Bubbles, en fin, desde la introducción pasando por los créditos con esa musiquita tan contoneante, delicada y suave, hasta los veinte minutillos de peste que cada capitulito dura. Y la moralina que les ha dado por meter en algunos de la segunda temporada? Al estilo Cosas de casa, je. Suben la melancolía alarmantemente, de un modo casi paródico, pero.. y cuando empieza a hablar el personaje, pongamos que Bubbles? Acalla las risitas eh.. Te pone bien bien en la piel. Pues ale, no digo más. Quien no la quiera ver tonto es.
Nota: matrícula.
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Listo Entertainment
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7:54 p. m.
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9.10.07
Week End
Estaba con mis amigotes fumando heroína con papel de plata en la vía del tren, pero el cercanías siempre viene con retraso y mi amigor Rodrigo en lugar de gritar su tradicional "el último que se aparte maricón!" va y dice "a que no hay huevos de ir a la filmoteca ahora que están dando un ciclo de Jean-Luc Godard!" y somos demasiado duros como para no aceptar un desafío tan loco, así que levantamos el culo de los raíles, nos tomamos unos cafés y nos encaminamos hacia el horror de la nouvelle vague y la madre que la trujo.
La peli era sobre unos burgueses que estaban en un atasco.
Un día leí un texto de Alain Bergala que decía que el cine de Godard era demasiado complejo y profundo para que los espectadores ocasionales tuviésemos derecho a juzgarlo. Que hay que enfrentarse a él sin impaciencia. Que hay que aproximarse a su mundo de forma lenta, viendo todas sus películas una y otra vez hasta acceder a su intimidad. Y que esa intimidad es la que lleva al gozo. Que sus películas sueltas pueden parecer refractarias pero que vistas en conjunto son la repolla.
Y bueno, confieso que Week End me pareció refractaria, absurda y tontísima, y que me quedé con la misma cara que se me pone cuando llamo al servicio de atención al cliente de telefónica, pero confieso también que es que me falta ver el conjunto global de su obra.
La pregunta es ¿tendré agallas para ver algo más de este genio del séptimo arte?
A la salida del cine teníamos hambre y fuimos a un bar en el que nos sirvieron una tapas caras, minúsculas y rancias. Le dijimos al camarero que no nos godardeara así, que ya nos habían godardeado en el cine. Y a la salida nos paró un punki pies-negros solicitando monedas y le dijimos que se fuese a godardear a su puta madre.
FIN.
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Listo Entertainment
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10:00 a. m.
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