Mostrando entradas con la etiqueta cruise. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cruise. Mostrar todas las entradas

10.7.05

La Guerra de los Mundos

(vista por Surlaw)

Otra película de extraterrestres que invaden la tierra sin mas originalidad que la moraleja final heredada de la novela.

La novela de Wells, a pesar de todos sus defectos fue innovadora en su época. Hay que tener en cuenta que hasta entonces la idea establecida era que algún día seríamos nosotros los que llegaríamos a otros planetas y seríamos admirados por los seres inferiores que nos encontrásemos (y de paso los explotaríamos). En otras palabras: la idea religioso-antropocentrista de que el ser humano es el ombligo del mundo, y la continuación de la experiencia europea encontrándose civilizaciones técnicamente inferiores allá donde habían viajado. Wells de paso hizo una crítica a los argumentos que usaban la superioridad técnica de las civilizaciones invasoras para justificar las barbaridades que se cometían en los colonialismos (pricipalmente europeos). Por ello puso a unas hipotéticas criaturas cayendo en mitad del Reino Unido con la capacidad de justificarse de la misma forma, a ver que tal sentaba. Con ello también instauró una moda que ahora ya parece natural: los extraterrestres son los que nos van a untar. Ahora esa idea está mas trabajada que la polla de Nacho Vidal y habría que ser muy bueno para hacer una novela o película al respecto que sorprendiese. Lo mismo pasa con 'el rayo abrasador', antecedente del láser y otro adelanto que yo le atribuyo a Wells.

Otra película de extraterrestres que invaden la tierra sin mas originalidad que la moraleja final heredada de la novela, en la que por encima los efectos especiales son decepcionantes.

Sí amigo, sí: la batalla sucede detrás de la colina. No le ponen nada para no herir tu sensibilidad. Pero no se queje, ¡¡verá volver unos coches ardiendo!! O un polar express en mitad de la película que no sabrá de dónde sale.

Otra película de extraterrestres que invaden la tierra sin mas originalidad que la moraleja final heredada de la novela, en la que por encima los efectos especiales son decepcionantes, y en la que para mas inri no hay féminas empapadas por la lluvia y huyendo de un marciano salido!!

Porqué me refiero a féminas en edad reproductiva, no sea enfermo/a. El marciano -como buen creyente en su religión marciana- no la persiguiría por vana lujuria, si no por el sano deseo de perpetuar su especie. ¿O es que creen realmente que lo de que nos invadiesen los extraterrestres iba a ser que nos friesen a todos con un rayo? Mucho peor... ¡¡iban a invadir nuestras camas!!.

*******************************************************

CONCLUSIÓN FINAL: (Sólo para los que hayan visto la película, sean madrileños y sepan de la constante actividad en el subsuelo de la capital):

Están entre nosotros, ocupan altos cargos... Gallardón es un infiltrado no sólo en el PP.

-by Surlaw

30.3.05

Eyes Wide Shut

Esta noche en TVE-1 dan la peli más aburrida de Stanley Kubrick desde Barry Lyndon, un tostón de cuidado que compensa su falta total de interés con una buena fotografía y grandes dosis de pit-i-cuixa.
Yo personalmente recomendaría dejarse de hostias y mirar porno por internet, pero ya sé que el mundo está lleno de cinéfilos-pervertidos-fetichistas capaces de tragarse cualquier cosa con tal de ver los culetes de Nicole Kidman y Tom Cruise.
Lo único que puedo hacer es recomendarles que se traigan el despertador al lado del sofá porqué se van a quedar fritos.

Nota: un sufi.
(aviso a los despistados: "pit-i-cuixa" significa literalmente "muslo-y-pechuga" y es una figura poética que hace referencia al viejo truco de enseñar tetas para vender películas)

12.1.05

Collateral

Hay un cierto número de directores que combinan, con insospechada alegría y desparpajo, obras de intachable interés con productos que, en términos técnicos, podrían definirse como un auténtico coñazo. Michael Mann es uno de ellos. Este tipo, autor de películas tan encomiables como Ladrón o Heat, puede aburrir hasta la gallinas con biópics al estilo Ali o hacer películas de tres horas (aunque parezcan de seis) sobre los trapicheos en grandes tabacaleras. Así me enfrenté a su última producción, Collateral, con la incertidumbre de a cual de los dos grupos iba a pertenecer la película. Tardé poco en descubrir que, afortunadamente, era al primero.
Collateral es una de esas películas de acción que no se mide por el número de explosiones, sino que la acción sirve para poner de relieve la profundidad de sus principales personajes. Pero ahí Collateral tiene un pequeño problema, y el problema empieza por Tom y acaba por Cruise. El ex de Pe y Ni seria a la profundidad emocional lo que el chorizo de cantimpalo a la nouvelle cousin y el conjunto se resiente de ello.
El pobre Michael Mann debía ver atónito como el nuevo embajador de la cienciología casi le hecha por tierra lo que con tanto amor estaba construyendo. Ya me imagino al director comentándole al bueno de Tom la necesidad de un personaje con fuerte carácter y personalidad. Este después de meditarlo un rato y acordarse de cómo colegas suyos habían ganado peso o envejecido para dotar de más dimensión sus personajes, decidió algo inaudito e inimaginable para una estrella de su calaña: Se puso canas. Unas canas más estudiadas que en la campaña preelectoral de Bill Clinton, pero canas al fin y al cabo.
Aún así la película es el ejemplo perfecto de cómo un buen director con una buena historia puede salir victorioso de una ardua lucha contra los elementos. Y hay qué tener en cuenta que estos elementos, aunque vayan mal teñidos y tengan sonrisa de idiota, pueden dar mucho por culo.