(vista por El Nabo)
En mi nuevo trabajo voy trajeado. He pasado de ser un mierdero a ser lo que hostias sea pero, con traje. Decía Celine que un traje nuevo es algo q trastorna las ideas a un hombre, yo digo q un traje nuevo con mi mierda de sueldo no creo q se me vaya a subir mucho a la cabeza. Y el caso es que esta película metaforea con la idea del traje, de su adquisición como paso a algo mejor, algo que, al menos, haya decidido el condolido personaje que lo anhela. Que a parte de las ensoñaciones textiles en las que se pierde, además es un poquillo soso y anda plagado de reproches. Hacia una tía con la que simplemente folla hasta le llora. Y no por una cuestión formalmente afectiva, sino por una especie de frustración laboral abnegada y desquiciante relacionada de nuevo con lo del traje. Ridículo. Pero su hermano presidiario es la leche, se presenta con una tosquedad recurrente simpática que le da vidilla al metraje y termina sumido en el más vil de los patetismos con esa escena final tan desafinada e inintencionadamente caricaturesca que lo convierte en un pelele. Aunque por lo demás la peli se deja ver, no más que la tentadora colleja de un emo, pero sí más q el reflejo de un negro en las ventanas del metro.
Nota: un sufi.
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2.1.08
Azuloscurocasinegro
-por El Nabo
por
Listo Entertainment
a la/s
10:26 a. m.
9
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